La Legislatura mexiquense atendió el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y ajustó el Código Civil de la entidad para que las parejas elijan el orden de los apellidos que llevarán sus descendientes, y que los mayores de 18 años decidan ajustes a su identidad en el acta de nacimiento.
La propuesta obtuvo el visto bueno de la mayoría del Pleno legislativo. Solo falta que se publique en la Gaceta de Gobierno para que las y los mayores de edad puedan solicitar el ajuste de sexo y nombre en su acta de nacimiento. Asimismo, las familias podrán decidir los apellidos de sus hijas e hijos al acudir al Registro Civil de la entidad; en caso de que no haya acuerdo entre los progenitores, tendrá prioridad el apellido de la madre.
Estos ajustes se lograron a partir de tres iniciativas de ley presentadas por la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez; la diputada Itzel Ballesteros y el diputade Esmeralda “Meme” Navarro, quien trabajó el documento junto con la asociación civil “Fuera del Clóset”.
Por su parte, el PAN se expresó en contra a través de su diputada local, Ema Álvarez Villavicencio, por considerar que esta reforma abre la puerta a la incertidumbre legal: “La identidad jurídica, estructura familiar y las reglas que dan certeza a la convivencia familiar... no toda reforma progresista es correcta y responsable. Esto lo digo más allá de moralidades, construida sobre percepciones ideales”, señaló.
El mandato de la SCJN
La diputada Miriam Silva Mata explicó que los argumentos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación señalan que las infancias, mediante un procedimiento expedito, deberían poder rectificar, cambiar o adecuar el nombre y otros componentes de su identidad con una nueva acta. El criterio establece que no pueden exigirse requisitos como comprobar el cambio de sexo, certificaciones médicas o cualquier otro tema que resulte estigmatizante.
Sin embargo, la Legislatura decidió no ajustarse a esta resolución en su totalidad y acordó permitir el cambio legal de sexo únicamente a partir de los 18 años. El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), José Francisco Vázquez Rodríguez, señaló que la Corte indica en qué debe legislar el Congreso, pero no cómo, por lo cual los diputados son libres de tomar sus propias determinaciones dentro del margen constitucional.
Ajustes pendientes
La diputada Miriam Silva consideró que la reforma mexiquense "se quedó corta" al no incluir a los menores de edad y omitir el reconocimiento explícito a las familias conformadas por dos madres o dos padres, pues hace falta definir el orden de apellidos en esos casos.
Al respecto, le diputade Meme Navarro indicó que este tema será atendido en otra iniciativa de ley que ya está en agenda. Por ahora, destacó como un gran avance el reconocimiento a la diversidad sexual: “Hoy se corrige esto. Se reconoce a cada persona como se autopercibe. El Estado deja de negar y empieza a respaldar esta reforma; envía un lenguaje claro: en la entidad no hay lugar para la discriminación”, concluyó.