Lo ocurrido el sábado en el Estadio Banorte no fue un hecho aislado, sino la confirmación de una advertencia ignorada.
Días antes del partido entre México y Portugal, el diputado federal del PAN, Ernesto Sánchez Rodríguez, alertó desde la Cámara de Diputados sobre los riesgos de improvisar la organización rumbo al Mundial 2026.
Nadie atendió el llamado
El resultado fue un ensayo mundialista marcado por el caos: un joven, de 27 años, perdió la vida tras caer desde el segundo nivel del estadio; al menos 18 personas fueron detenidas por reventa ilegal.
Además, se registraron bloqueos en Periférico Sur y miles de aficionados enfrentaron accesos saturados, filas desordenadas y falta de orientación.
“Ayer quedó claro que no estamos listos para enfrentar un reto de esta magnitud”, afirmó el legislador.
Sánchez Rodríguez recordó que presentó un Punto de Acuerdo de urgente resolución para prevenir estos escenarios, con propuestas para regular la venta de boletos, combatir el coyotaje, fortalecer la seguridad y mejorar la infraestructura en las sedes.
Asimismo, advirtió sobre la inequidad del modelo económico del Mundial: mientras la FIFA proyecta ingresos superiores a los 11 mil millones de dólares, en México los costos de seguridad, transporte y logística recaen en recursos públicos.
“Mientras la FIFA gana miles de millones, nuestras ciudades asumen los costos. Y además, con precios dinámicos, el fútbol se vuelve cada vez menos accesible para las familias”, señaló.
El legislador reiteró su llamado a las autoridades para corregir el rumbo rumbo al Mundial 2026 y garantizar condiciones de seguridad, orden y acceso equitativo.
“Ser sede de un Mundial no es menor: implica planeación, responsabilidad y poner por delante el interés de México. No se puede improvisar”, concluyó.
LJ