El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves 30 de abril una ley bipartidista aprobada por la Cámara Baja para financiar gran parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
De esta forma, se pone fin al cierre parcial que se prolongó durante más de diez semanas, aunque el acuerdo deja fuera a las agencias migratorias, cuyo presupuesto se negociará por separado.
Confirmación de la Casa Blanca
La firma fue confirmada y difundida por la Casa Blanca, que destacó que el acuerdo garantiza la continuidad de operaciones clave del DHS, incluyendo la seguridad aeroportuaria, la protección de altos funcionarios y la respuesta a emergencias.
El cierre parcial está activo desde el 14 de febrero por el boicot de los demócratas a la hora de aprobar presupuestos en protesta por la muerte de dos ciudadanos en enero a manos de agencias de inmigración (dependientes de este departamento) en el marco de las redadas marcadas por el gobierno de Trump.
De este modo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), quedan excluidas de la medida de financiación aprobada.
Aprobación legislativa
El proyecto fue aprobado previamente por el Congreso con apoyo de demócratas y republicanos, tras semanas de negociaciones marcadas por desacuerdos sobre el financiamiento de las agencias migratorias, que quedaron excluidas del paquete y serán abordadas en una legislación separada en las próximas semanas.
En dicha ley no se incluye recursos para la aplicación de leyes migratorias, lo que representa una concesión significativa a los demócratas y un repliegue del liderazgo republicano encabezado por el presidente de la Cámara, Mike Johnson.
No obstante, Johnson, quien había retenido el proyecto de ley durante semanas, dijo en una rueda de prensa posterior que:
"Los demócratas no obtuvieron absolutamente nada para su maquinaria política cuidadosamente orquestada".
"Es sumamente importante garantizar que la seguridad fronteriza y la aplicación de las leyes de inmigración continúen hoy y en el futuro, a pesar de los intentos de los demócratas por reabrir nuestras fronteras y proteger de la deportación a los inmigrantes irregulares con antecedentes penales", declaró.
Cuestionado por el retraso en la aprobación del proyecto, el presidente de la Cámara dijo que esto se debe a una mala redacción de la primera versión del proyecto de ley, que a su juicio estaba escrito de "manera improvisada y desorganizada".
Tensiones políticas en curso
Sin embargo, queda en el aire la negociación de reformas a las leyes migratorias y, en particular, a los atributos y límites de actuación de los agentes del ICE.
En medio de un fuerte conflicto político entre demócratas, que exigen mayores controles sobre el uso de la fuerza, la identificación de los agentes y las detenciones; y republicanos, que buscan ampliar los recursos y capacidades operativas de estas agencias en futuras legislaciones.
LGG