Aunque los últimos dos comisionados que terminaron el 12 de diciembre su periodo como integrantes del Instituto de Transparencia de la Ciudad de México (InfoCdmx), el cual ha comenzado a extinguirse, coinciden en que este organismo autónomo local fue de vanguardia y progresista, también difieren en las valoraciones que tienen sobre el nuevo modelo de acceso a la información, que se impondrá en la capital, y que ya se impuso en el país, que desapareció a los institutos y centralizó sus funciones en los poderes ejecutivos.
En entrevistas con MILENIO por separado, los ahora ex comisionados María del Carmen Nava y Julio César Bonilla hacen un recuento de sus siete años en el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas, y dan su opinión sobre la reforma que desaparece a los organismos de transparencia.
Ella asume una visión crítica y pesimista, mientras que él pide dar oportunidad al nuevo modelo.
“Reformas a transparencia se han dado en opacidad”: Nava
Para la ahora ex comisionada María del Carmen Nava Polina, uno de los principales aciertos del InfoCdMx fue que adoptó criterios progresistas, como la decisión de desclasificar documentos relacionados con la calidad del agua que consumen los capitalinos, que antes se consideraban confidenciales.
Pero también advierte que las reformas que desaparecen a los institutos de transparencia, incluido el nacional y el capitalino, se han dado en la opacidad y alejan al país de la democracia.
—¿Qué emociones tiene ahora que concluye su periodo y qué reflexiones le ocasiona este último momento del instituto?—
"Siento mucho agradecimiento, muy profundo, de haber tenido la oportunidad de haber ejercido este cargo. Siento mucha frustración porque el cierre de este ciclo coincide con la extinción de las autonomías del acceso a la información en el país. Ya hay 16 extintas".
—¿El instituto sí cumplió con su función de contrapeso? —
"Sí podría decir que el INFO de la Ciudad de México fue muy distinto en el país. Fuimos punteras porque a nivel nacional no se hacían los estudios que aquí se hicieron, los diagnósticos, también la innovación que se dejó. Ojalá en la capital no hagan este apagón del sitio del InfoCdMx, porque sí se deja mucho trabajo: este concentrado de solicitudes de información, que son casi 2 millones que se presentaron en 19 años en formato de datos abiertos".
— Desde marzo, cuando comenzó la extinción de las autonomías, ¿qué reflexiones ha podido hacer en estos meses? —
"Son muy sui generis estas reformas constitucionales que se han dado en el país. Los procesos legislativos, la mayor parte de ellos, se han dado en opacidad. O sea, las nuevas leyes, que son 15 locales que hay en el país, más la general, han estado con procesos legislativos discrecionales y opacos y fuera de tiempo. Porque no todas las propuestas han sido publicadas en las gacetas parlamentarias; en otros casos, no se saben las votaciones en los plenos. El gran retroceso de esta reforma es que todo se concentra en los poderes ejecutivos, tanto el federal como en los locales. De los sistemas locales que se han instalado, incluso hay quienes están funcionando sin su ley local. Son el caso, al menos, de Tlaxcala y de Michoacán".
— ¿Como en cuánto tiempo podríamos empezar a ver los resultados de esta reforma?—
"Yo creo que apenas podremos empezar a vislumbrar algo después de un año, donde ya todas las 32 estén extintas más la federal, que ya estaba desde marzo. Esa pausa, de dejar suspendido los derechos humanos, ya se empezó a dar desde marzo. Eso es una realidad. Es ficticio que estén llevando un discurso de que estos derechos no se interrumpen. Sí se interrumpen".
— ¿Qué papel debe jugar la sociedad ahora que desaparece el autónomo y vamos hacia un modelo centralista de garantía de la información? —
"Pues el gran reto que tenemos es la colaboración. Salir de nuestras burbujas profesionales. Eso es lo que le hace falta a México, la acción colectiva, pero al unísono. Hay comunidades muy valiosas, pero están focalizadas, aisladas, sordas entre ellas y es el gran reto que tenemos como sociedad en México, de confiar, de impulsar la parte de democrática, con esta certeza de qué información sí necesitamos. ¿Queremos ser parte de una sociedad autocrática o queremos una sociedad democrática con contrapesos?"
— Habla de autocracia. ¿La democracia está en riesgo con este modelo de transparencia? —
"Sí. De hecho, la ONU ya advirtió de estos retrocesos por el acceso a la información desde el año pasado. La reforma judicial también ha hecho hacer un borrón y cuenta nueva de la memoria especializada en los poderes judiciales y bueno, todo este tinglado de reformas constitucionales que se han dado ha sido parte, más la reducción del espacio cívico, por ejemplo".
— ¿La sociedad ahora tiene la conciencia de que saber es un derecho? ¿Eso puede hacer la diferencia? —
"Sí, siempre que podamos platicarlo a las nuevas generaciones. Como sociedad madura tenemos que empujar este derecho a saber, entregar esta estafeta y decir ‘esto existe’ y no estar en un foro únicamente para académicos, sino que esté hasta en la sopa, literal. Socializarlo más. La reforma para extinguir autonomías fue sencilla porque no había una apropiación completa del derecho".
— ¿A nivel de la ciudad, hubo retrocesos, como negar información con argumentos que aparentemente se habían superado? —
"En Ciudad de México, sí fuimos más progresistas en el derecho a saber. Revertimos inercias que se habían dado en la capital. Antes había información clasificada en materia del agua. De Sacmex casi todo lo clasificaban y el InfoDF (anterior al InfoCdMx) lo validaba y nosotras, con varios casos que presenté de mi ponencia, propuse desclasificar esa información y se empezó a abrir".
“Démosle oportunidad al modelo”: Bonilla
El ahora ex comisionado Julio César Bonilla Gutiérrez afirma que el InfoCdMx fue el más vanguardista de los institutos locales del país, en particular, por el uso de las nuevas tecnologías para garantizar los derechos que tutelaba.
Respecto de las reformas en la materia, confía en que la sociedad capitalina sabrá exigir de manera democrática que se corrija el rumbo si el nuevo modelo de acceso a la información no funciona.
— ¿Qué sentimientos ha experimentado en este cierre de gestión, luego de siete años en el Info, del que además fue presidente? —
"Mucha satisfacción, alegría por el cierre positivo de un ciclo maravilloso. Nostalgia, por todo el recorrido andado. Son tiempos de mucha reflexión, pero me siento muy satisfecho, muy contento y motivado por los retos que vengan".
—¿Qué lecciones le dejó, en lo personal, haber pasado por el Info?—
"Ha sido una de las etapas profesionales más importantes de mi vida. Encontrar un instituto en crisis en todas las variables, técnicas, tecnológicas, de infraestructura, y hoy tener un instituto colocado a la vanguardia a nivel internacional y nacional, me deja un muy buen sabor de boca. Nos brindó hacer frente a retos muy diversos, incluido vivir una pandemia que paralizó al planeta".
— ¿Qué herencia o qué legado le deja el Info a la sociedad capitalina? —
"Más que una herencia, una apropiación social de los derechos. Hoy, una muy buena parte de la población de la Ciudad de México ocupa con sentido social, democrático, constitucional y de rendición de cuentas, la transparencia, el acceso a la información pública y la protección de los datos personales. Otro de los grandes logros, es el desarrollo que aplicamos en tecnología, en inteligencia artificial y nuevas formas de entender el ejercicio de los derechos para ponerlos en acción con mayor intensidad".
—¿Se puede decir que el InfoCdMx fue el más vanguardista de los institutos locales de transparencia? —
"He sido muy cuidadoso. Y es por convicción, porque dicen que halago en boca propia es vituperio. Pero te puedo decir que el Info Ciudad de México recobró el liderazgo que nunca debió haber perdido. Recobró la esencia, la mística, la capacidad institucional, de ser un referente a nivel local, a nivel nacional y a nivel internacional. La respuesta sería sí, y no lo digo por mí, lo digo por el pleno y por todos los equipos de trabajo del Info Ciudad de México".
—Es muy optimista respecto del nuevo modelo de transparencia, ¿qué virtudes le ve?—
"No es un optimismo que surja de manera espontánea, incluso que sea una ficción. Se deriva de elementos que han marcado el camino del instituto y que tiene que ver con la historia misma de la ciudad. Aquí es donde se ensayan, como laboratorio democrático y constitucional, las mejoras que hemos tenido durante muchos años y que México ha vivido. Tengo expectativas positivas, no por solamente lo que significa la transformación, sino por lo que significa, en esencia, la gran Ciudad de México. Hoy nos encontramos en un momento en donde las solicitudes de acceso a la información pública forman parte ya del escenario social, cultural y democrático de la capital.
"Por eso mis expectativas son positivas. Y como en todos los momentos en que México y la ciudad ha vivido transformaciones institucionales, yo te diría: démosle una oportunidad a este cambio y a esta transformación que, seguramente, estará a la altura, desde mi perspectiva, de las necesidades. Y si no es así, que como siempre lo ha hecho la gran Ciudad de México, se debata, se discuta, se dialogue democráticamente qué es lo que hay que mejorar".
—¿Qué sigue en su carrera?—
"Estaremos cerrando un ciclo y, a partir de ahí, exploremos nuevas oportunidades, nuevas capacidades, nuevas experiencias. En un mundo cada vez más interconectado y con el uso de las tecnologías de la comunicación y la información, encabezadas por la inteligencia artificial, yo particularmente he abierto una línea de investigación, muy fuerte y muy comprometida, con la inteligencia artificial, con cómo conecta con la democracia, con el poder, con el Estado, con nuestra Constitución".
HCM