El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, advirtió hoy que la intervención acreditada del crimen organizado en un proceso electoral será causa para anular la elección.
El titular del Ejecutivo estatal explicó que el voto debe ser libre, secreto, no una orden de quienes pretenden imponer su voluntad mediante el miedo.
Democracia sin violencia
En este mismo sentido, el mandatario estatal añadió que en Michoacán "queremos una democracia sin violentadores, sin corruptos y sin criminales detrás de las urnas".
Ante los 40 diputados que conforman el Congreso del Estado, Alfredo Ramírez mencionó que el poder debe pertenecer al pueblo sin intermediarios ni mafias.
Convocó a las autoridades electorales a atender y a cumplir la reforma electoral de Michoacán.
"La democracia se defiende poniendo límites claros a quienes pretenden convertir el poder público en refugio de la violencia, la corrupción o la impunidad".
Por eso, sostuvo, en Michoacán se debe hacer cumplir la ley y toda la legislación electoral para que ningún deudor alimenticio pueda utilizar algún cargo de elección popular para evadir sus responsabilidades:
"Los violentadores y los deudores alimentarios no deben ser candidatos a puestos de elección popular".
Abundó que la democracia no puede abrir la puerta a quienes han hecho de la violencia contra las mujeres una forma de vida y permitir que incumplan deliberadamente sus obligaciones familiares.
En el marco de su Quinto Informe de Gobierno, Ramírez Bedolla expresó que la transformación democrática debe alcanzar también a quienes han hecho de la corrupción un mecanismo para enriquecerse a costa del pueblo.
Insistió en que las autoridades deberán cuidar la pulcritud del proceso electoral y concretamente, se refirió a que cualquier sentenciado a algún delito de corrupción no puede ser candidato.
"El servicio público no puede ser premio para quienes saquearon, defraudaron o traicionaron la confianza del pueblo".
Respalda a Sheinbaum en defensa de soberanía
Desde tierras morelianas, el mandatario estatal mostró su respaldo a favor de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la defensa de la soberanía de México.
Ramírez Bedolla remarcó que la soberanía no es una consigna, es un principio irrenunciable de la República y una conquista histórica de nuestro pueblo.
A su juicio, su legado más grande como gobernador es "recuperar el gobierno para el pueblo, enderezar el rumbo, construir futuro y dejar como herencia tangible infraestructura pública como nunca en la historia".
Durante su intervención, el gobernador michoacano recordó que recibió en el 2021 una deuda de más de 45 mil millones de pesos.
En respuesta, se inició un proceso para sanear las finanzas públicas, equilibrar el presupuesto y recuperar el control sobre cada peso que administra el gobierno.
Además, resaltó: "Establecimos reglas, controles y transparencia sobre las adquisiciones y los pagos".
Expresó que la austeridad republicana dejó de ser un discurso y se convirtió en una manera distinta de ejercer el poder.
Posteriormente, el gobern enalteció las obras más emblemáticas de su administración, entre las que destacan, los teleféricos de Uruapan y de Morelia, así como la red carretera más grande construida en las últimas décadas.
Finalmente, el mandatario estatal declaró que al cierre de este año se terminarán de invertir más de 31 mil millones de pesos en obras públicas en todo Michoacán.
"Es el mayor plan de infraestructura de la historia moderna del estado. Hemos construido 4 mil 203 obras, eso significa más de dos obras cada día", puntualizó el gobernador.
IOGE