Karla Quintana y su tarea para encontrar a los desaparecidos en México

Mujeres toman la política

La titular de la Comisión Nacional de Búsqueda supo desde muy joven que su trinchera era la defensa de los derechos humanos; toca la guitarra, juega basquetbol y le gusta bailar.

Quintana apela a la humanidad de las personas para no ser indiferentes. | Fotos: Facebook y Jesús Quintanar / Diseño: Oscar Ávila

José Luis Medina

De 2006 a la fecha, han desaparecido 83 mil 001 personas en México, y el trabajo de Karla Quintana en la Comisión Nacional de Búsqueda es coordinar los esfuerzos para encontrarlas. Su labor en defensa de los derechos humanos es una decisión de vida, cómo ella lo dice. 

“Es una decisión de vida desde donde se lucha, ¿Por qué la desaparición de personas? Desde que trabajé en la asesoría jurídica, o desde siempre, he trabajado enfocándome en grandes violaciones a derechos humanos, una de las más graves es la desaparición de personas y en nuestro país tiene una dimensión hiperbólica que tenía que empezar a ser atendida desde el Estado”, explicó en entrevista para MILENIO.

La Universidad Nacional Autónoma de México ha estado con ella en su derrotero. Estudió dos licenciaturas: Derecho y Lengua y Literatura Hispánicas, aunado a un doctorado en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM; actualmente imparte clases en la Facultad de Derecho.

Datos.
Más sobre Karla Quintana
Es coautora del libro "Los derechos de los pueblos indígenas y tribales en los sistemas de derechos humanos".

Trabajó en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como parte del grupo de litigio ante la Corte Interamericana, también trabajó en la Vicepresidencia de Integridad Institucional del Banco Mundial, y se desempeñó como abogada de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Como universitaria, le tocó vivir la huelga de 1999 y marchó en Ciudad Universitaria, asistió a las asambleas, pero no fue parte del movimiento fuerte. “En la Universidad Nacional nos inculcan el estudiar y dedicar la vida a servir”.

Quintana confiesa que en sus boletas de calificaciones los dieces destacaban aunque aclara, “no era matada”, pero para poder jugar basquetbol tenía que terminar antes sus tareas.

“Mi padre era abogado. Yo vi eso en casa, lo que implica ser un abogado por convicción; siempre pensé que iba a ser abogada, en algún momento de mi adolescencia pensé por algún momento estudiar medicina para dedicarme a lo mismo desde la medicina, me veía como médica sin fronteras, o pasó por algún momento estudiar matemáticas”.

Además del básquetbol, también sabe tocar la jarana, guitarra y acordeón y Cucurrucucú es su melodía favorita para interpretar. Una temporada vivió en Costa Rica y ahí sus amigos le entrenaron para bailar.

¿Cómo no perder la capacidad de indignación?

La enseñanza familiar de preocuparse por el otro ha permitido a Karla Quintana no perder la capacidad de indignación ante las injusticias que enfrenta durante su labor: “es algo que uno tiene que estar alimentando: estar en terreno, estar en los hechos, las violaciones y ver cómo la formación profesional es siempre pensando cómo lo que estoy aprendiendo va a servir para incidir en tratar de hacer un cambio”.

“Es algo que sientes; en el momento en que te deje de indignar algo no te puedes llamar defensor o defensora de derechos humanos (...). A mí me motiva, además de la indignación, qué puedo hacer yo en mi entorno para combatir esto a nivel colectivo, los cambios son colectivos”.

Explicar las desapariciones en términos humanos, lo más difícil

La Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas define a los desaparecidos como: "persona cuyo paradero se desconoce y se presume, a partir de cualquier indicio, que su ausencia se relaciona con la comisión de un delito", pero Quintana asegura que explicar este fenómeno en términos humanos es difícil.

Explicar la desaparición humanamente es algo muy difícil porque es algo que no se puede explicar ¿Cómo explicas a alguien que hay tanta maldad en el mundo? que no sólo la gente mata, sino lo que sigue es, no sabemos si les quitan o no la vida. Hay que asumir que no, pero también hay una posibilidad, y además es el ocultamiento. Explicar eso en términos humanos es lo más difícil que me ha tocado”.


Uno cree que ya escuchó las peores atrocidades y siempre hay algo nuevo, hay historias muy duras donde hay personas que han perdido seis o siete familiares el mismo día”.

Quintana apela a la humanidad para que la sociedad no sea indiferente a las desapariciones: "saber y entender que lo que le pasa al otro nos afecta como colectivo”.

“Si eso no es suficiente para muchas personas, no estoy de acuerdo con eso, yo les diría que en este país existe una probabilidad de que algún día le sea cercano y nadie estamos exentos de ser víctimas directas o indirectas, no tendríamos que decir esto.”

Sólo 35 sentencias en desaparición forzada

Quintana expuso que se han tenido avances importantes en la búsqueda de personas; pone como ejemplo el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, pero aún faltan otras acciones. 

“Uno de los grandes faltantes en México es hacer estudios contextuales: Las desapariciones no son aisladas, si no se ven dentro de un contexto, muy difícilmente se les podrá buscar y hacer justicia”.

En términos de justicia, Quintana reconoce que el camino es largo, pues al 8 de enero sólo hay 35 sentencias en materia de desaparición forzada en el país “y tenemos decenas de miles de averiguaciones abiertas por la desaparición de personas y tenemos decenas de miles de cuerpos sin identificar”.

JLMR

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