El secretario de Gobernación tiene acceso a cuatro lentes con una microcámara oculta, 28 polígrafos, 642 binoculares, 162 analizadores biométricos, dos radiolocalizadores vía satélite, 25 amplificadores de grabación, 11 cámaras infrarrojas, ocho cámaras submarinas, 23 camiones con unidades de TV, dos detectores de explosivos y hasta 2 mil 23 hardwares con protocolos de seguridad.
De acuerdo con una consulta al inventario del Palacio de Cobián realizado por MILENIO, Adán Augusto López heredó de sus antecesores un arsenal de aparatos de comunicación, entre los que destacan 418 walkie-talkies, 18 servidores para grabación digital, seis controladores de frecuencia de radiocomunicación, 16 grabadores de dictáfono, 221 radios de onda corta y larga, 98 receptores de monitoreo y 52 decodificadores digitales.
Los bienes de la Secretaría de Gobernación parecen corroborar el mito de que durante décadas esta dependencia espiaba, lo sabía todo y era imposible infiltrar su sistema.
A juzgar por la cantidad y la calidad del equipo cinematográfico con el que cuenta, el chalet veraniego donde se ha tejido la política de los siglos XX y XXI puede ser la envidia de las mejores casas productoras del país, pues tiene cientos de cámaras, micrófonos, aparatos de grabación e, incluso, un pequeño cine para funciones especiales.
La salud de sus empleados parece estar garantizada: los habitantes de la casona ubicada en Bucareli 99, colonia Juárez, tiene el material suficiente para montar un hospital con capacidad para atender casi cualquier malestar y hasta gimnasios en los cuales mantenerse en forma.
Para consentir a los inquilinos, Gobernación también cuenta con dos baños individuales tipo sauna, bañeras infantiles, cientos de casas del árbol, equipos de karaoke y 38 sillas con un valor individual superior al millón de pesos. Una de ellas alcanza 9 millones 981 mil 510 pesos.
Variedad de precios
En el imaginario político nacional existe la leyenda de que encargados de la política interna del país como Fernando Gutiérrez Barrios, Manuel Bartlett, Emilio Chuayffet, Santiago Creel o Miguel Ángel Osorio Chong realizaban labores de espionaje a opositores, empresarios, activistas, periodistas y demás personajes de influencia.
Más allá del mito, en el inventario del Palacio de Cobián destacan los costos de diversos objetos, como los 167 analizadores biométricos valuados en montos que van desde el millón por unidad hasta los 35 pesos, mientras que los 642 binoculares cuestan entre un millón 865 mil y 135 pesos.
Además, entre los 28 polígrafos portátiles, algunos valen 122 mil y otros 135 pesos. El walkie-talkie más caro tiene un precio de un millón 800 mil pesos.
Uno de los cuatro anteojos con microcámara oculta con accesorios tiene un valor de 6 mil 800 pesos, pero hay otro que vale 679. Los llamados “lentes espía” son utilizados por detectives e investigadores privados para grabar conversaciones privadas.
Para el traslado de su personal, la secretaría cuenta con 692 automóviles (el más caro es de un millón 865 mil pesos), tres vehículos para 30 pasajeros cada uno, 300 camiones de diversos tipos, nueve casas remolque, cinco autobuses de turismo, 23 microbuses, 159 motos y motonetas, 48 vagonetas, 417 camionetas, 80 Jeeps y tres Suburban 4x4 blindadas, que tienen un valor de 130 mil 207 pesos.
Para traslado acuático poseen 22 lanchas, con un valor de 19 mil 644 pesos y 10 balsas inflables que van de los 25 mil 520 a los 2 mil 738 pesos.
Los asiduos al inmueble cuentan que hubo un tiempo en que los secretarios solían invitar a artistas, escritores, políticos y empresarios a funciones exclusivas en las que proyectaban, antes que en los cines, los estrenos de las grandes películas.
Para esas funciones se utilizaban algunos de los nueve proyectores cinematográficos, cuyo valor va de los 35 mil 342 hasta los 2 millones 500 mil pesos.
No obstante, la dependencia no solo tiene el equipamiento de un cine VIP. El inventario de Gobernación revela que ahí pueden producirse películas de alta factura y, de las mil 699 cámaras, algunas alcanzan un precio de casi 2 millones de pesos.
Hay ocho cámaras submarinas, 140 de televisión y hasta dos camiones con unidades de TV. Para que el audio sea perfecto, la dependencia cuenta con 106 bafles que van de los 3 millones a los 121 pesos, así como mil 633 tipos de micrófonos, que valen entre 10 millones y 331 pesos.
Por si la nostalgia invade a algún funcionario, hay 11 tocacintas, seis tocadiscos, 157 videocaseteras y dos reproductores Blu-ray de hasta 107 mil 814 pesos.
Asimismo, si después de la función o grabación aún hay energía, los espectadores o el elenco pueden echarse un palomazo en uno de los 12 karaokes que están dentro de la Segob.
Preparados
De entre los 129 mil 770 objetos inventariados en la Secretaría de Gobernación destaca el vasto equipo médico y los aparatos para hacer ejercicio.
De los primeros resalta como el más caro una lima para hueso marca Bonefile utilizada para tratamientos de ortodoncia, cuyo valor se encuentra en un millón 407 mil 371 pesos.
Se cuenta, además, con todos los elementos para hacer desde un check-up hasta una cirugía, como 14 aparatos y equipo médico quirúrgico, 21 camillas clínicas, 72 carros camillas, dializadores, dos resucitadores manuales, 51 desfibriladores y 71 equipos de oxígeno para operación.
También hay tres unidades dentales, ocho oftalmoscopios, 11 otoscopios y diversos tipos de pinzas, entre las que destacan unas rectales con valor de 136 mil 243 pesos.
Para llevar una vida fitness, la dependencia adquirió seis bancos de pesas, ocho barras olímpicas, 15 juegos de pesas y siete gimnasios universales.
La Secretaría de Gobernación casi siempre estuvo encabezada por un político que contara con habilidades de negociador y conciliación; asimismo, era alguien que debía tener la sangre fría para mantener en paz al país y, al mismo tiempo, satisfacer las órdenes de Palacio Nacional o de Los Pinos.
Se trata del segundo cargo más importante del país, mismo que es obtenido sin que se emita un voto ciudadano por él; además, los titulares de esta dependencia suelen ser considerados entre los “presidenciables”.
Así, su silla es una de las más codiciadas del país por la fuerza y proyección que da. No es para menos que uno de los objetos más caros del inventario del palacio sea una silla valuada en 9 millones 981 mil 510 pesos.
De las mil 127 sillas registradas, hay 38 que valen más de un millón de pesos, aunque no se especifica su material, antigüedad ni en qué oficinas o salones se encuentran ubicadas.
También existen 219 sillones, el más caro con un precio de 396 mil pesos; 719 sofás de hasta 3.4 millones y decenas de los mismos de dos plazas con brazos tapizados de 570 mil pesos.
La Secretaría de Gobernación también tiene registradas 30 sillas para bebés, la más onerosa con un valor de 185 mil pesos, tres resbaladillas, tres columpios, tres cunas y 384 casas del árbol para niños, estas últimas con un precio de 384 mil pesos.
En comparación con Los Tesoros de Presidencia, hay pocas obras de arte registradas: únicamente 15 pinturas.
Llama la atención un lienzo de José Gómez Morín, fundador del PAN, el cual está valuado en 3 mil 596 pesos. Olga Sánchez Cordero, ex secretaria de Gobernación, contó en alguna ocasión que fue instalada por uno de sus antecesores, Santiago Creel, quien argumentó que la adquirió “para darle un toque panista”.
El lugar donde estaba colgado el fundador de Acción Nacional fue ocupado durante los sexenios del PRI por un cuadro de Jesús Reyes Heroles; en años recientes ese espacio quedó vacío.
En tanto, para los momentos de relajación, el Palacio de Cobián también cuenta con un piano, valuado en 732 pesos.
ledz