Además de combatir al crimen organizado, prevenir la explotación sexual infantil y mantenerse alerta ante posibles ataques terroristas, las áreas de seguridad ahora también deberán preocuparse por la CNTE rumbo al Mundial 2026.
Funcionarios de seguridad indicaron que la actitud de desmanes, bloqueos y marchas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación elevó su perfil, posicionándose como un nuevo factor de riesgo para la fiesta futbolera que México compartirá con Estados Unidos y Canadá.
A unos días del arranque de la justa mundialista, las movilizaciones del magisterio disidente ya provocaron afectaciones en vialidades principales de la Ciudad de México, con plantones, marchas y cierres en el Centro Histórico.
El riesgo para las autoridades no está únicamente en la protesta social, sino en su capacidad para afectar movilidad, traslados de turistas, rutas hacia hoteles, zonas de concentración, fan zones, sedes oficiales y perímetros de seguridad.
La preocupación se suma a una agenda que ya estaba cargada para las corporaciones federales y locales: blindaje contra grupos criminales, prevención de trata y explotación sexual infantil, control de multitudes, vigilancia antiterrorista y protección de delegaciones, aficionados y visitantes extranjeros.
En ese escenario, la CNTE aparece como una amenaza de orden público capaz de contaminar la narrativa de bienvenida del Mundial con imágenes de bloqueos, caos vial, confrontaciones y plantones en zonas estratégicas de la capital.
Las autoridades federales han mantenido mesas de diálogo con la Coordinadora, pero las protestas recientes han mostrado que el conflicto magisterial puede escalar justo en la ventana de mayor exposición internacional para el país.
El antecedente inmediato encendió alertas y fue que los maestros de la CNTE instalaron campamentos y realizaron movilizaciones en la Ciudad de México, con afectaciones severas en calles del Centro Histórico y rutas de conexión.
El problema para la seguridad mundialista es que un bloqueo no necesita llegar al estadio para generar crisis. Basta con afectar corredores de movilidad, accesos a hoteles, zonas turísticas, traslados de selecciones, vías al aeropuerto o puntos de concentración de aficionados, dijeron a MILENIO fuentes de seguridad.
A la par, México también deberá poner atención a grupos radicales de barras o hinchas violentos, que en otros mundiales han sido considerados riesgo permanente por su capacidad para provocar riñas, vandalismo, agresiones racistas y choques con policías o aficionados rivales.
La FIFA obliga a los organizadores a prevenir conductas violentas, provocadoras, discriminatorias o racistas dentro y alrededor de los estadios, mientras que organismos internacionales advierten que los grandes eventos deportivos pueden atraer disturbios, violencia entre grupos rivales y alteraciones al orden público.
En el caso mexicano, el antecedente de violencia entre barras de Querétaro y Atlas en 2022 sigue como referencia obligada para las autoridades, que deberán vigilar no sólo lo que pase en las gradas, sino también en bares, plazas, rutas de transporte, aeropuertos y zonas hoteleras.
Colapsa la capital
La CNTE bloqueó durante más de dos horas ambos sentidos del Circuito Interior de Ciudad de México en rechazo a los hechos de violencia registrados el pasado miércoles en Mitla, Oaxaca, durante una protesta del magisterio.
Después de las 11:00 horas partieron de la Estela de Luz, pasaron por Paseo de la Reforma y bajaron a Circuito Interior para bloquear la vialidad, con consignas como “el paro es culpa del Estado”, e incluso tomaron parte de la infraestructura de contención.
Al respecto, la Secretaría de Gobernación llamó a privilegiar el diálogo y evitar bloqueos que afecten el traslado diario de millones de personas, los servicios de emergencia y las actividades económicas en Ciudad de México.
Reconoció el derecho a la libre manifestación, pero pidió que las protestas se mantengan sin perjuicio para la población.
La dependencia sostuvo que las autoridades federales, incluida la Secretaría de Educación Pública (SEP), mantienen abiertas las mesas de trabajo para atender las demandas del magisterio mediante la vía institucional y la construcción de acuerdos.
Antes, Adolfo García, de la Sección 22, leyó un posicionamiento en el que pidió cesar las agresiones de las que, dijo, son víctimas en respuesta a su movimiento.
“La responsabilidad recae en los tres niveles de gobierno, que actúan para desarticular la protesta social, apostando por la confrontación en lugar de atender las causas. Estas agresiones no detendrán esta lucha histórica, sino que fortalecen nuestra convicción”, acusó.
Con información de: C. Vega y C. Vázquez
HCM