La desaparición de la vaquita marina significaría el deterioro de los atributos naturales que dieron reconocimiento al Golfo de California como Patrimonio Mundial, además de evidenciar la incapacidad institucional para detener las actividades ilícitas que afectan su biodiversidad y la vida comunitaria, advirtió la senadora de Movimiento Ciudadano, Amalia García Medina.
En un punto de acuerdo que fue turnado a la Primera Comisión de la Permanente, la legisladora de Movimiento Ciudadano advirtió que el Golfo de California es uno de los espacios marinos de mayor riqueza biológica del planeta, un patrimonio natural que pertenece a las comunidades que lo habitan.
Las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California fueron inscritas en 2005 en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por su valor universal excepcional, debido a la extraordinaria diversidad de sus ecosistemas costeros e insulares y a la presencia de numerosas especies de mamíferos marinos, aves, reptiles, peces e invertebrados, muchas de ellas endémicas o amenazadas.
Sin embargo, desde el 3 de julio de 2019, esta área permanece inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro por la situación crítica de la vaquita marina, especie endémica que enfrenta un riesgo inminente de extinción como consecuencia de su captura incidental en redes de enmalle utilizadas, particularmente, para la pesca ilegal de totoaba.
García Medina subrayó que el Comité del Patrimonio Mundial reconoció las medidas implementadas por el Estado mexicano en materia de vigilancia, coordinación institucional, monitoreo de la población y participación de las comunidades.
No obstante, reiteró su preocupación por el estado crítico de conservación del sitio y determinó mantener a las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.
Además, esta instancia manifestó su preocupación por el desarrollo de proyectos de gas natural licuado y otras obras de infraestructura previstas dentro o en las inmediaciones del sitio. Por ello, solicitó al Estado mexicano proporcionar información detallada sobre dichos proyectos, valorar sus posibles impactos acumulativos y realizar evaluaciones de impacto ambiental y social acordes con las Directrices Operativas de la Convención del Patrimonio Mundial.
La senadora presentó un punto de acuerdo para solicitar a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que informe a la UNESCO sobre los proyectos que pueden afectar el equilibrio ambiental, así como a evaluar con mayor rigurosidad los impactos ambientales y sociales de los proyectos en el Golfo de California.
También propuso seguir los criterios de conservación de la UNESCO para evitar actividades que dañen el valor universal excepcional de este patrimonio.
Amalia García Medina consideró que la política ambiental debe conciliar la conservación de los ecosistemas con condiciones de bienestar para las personas y comunidades que históricamente los han habitado.
En este sentido, enfatizó, es indispensable fortalecer la vigilancia marítima, retirar las redes de enmalle de las zonas críticas, garantizar la aplicación efectiva de las disposiciones pesqueras, combatir las cadenas nacionales e internacionales de tráfico de totoaba y mantener un sistema permanente y transparente de monitoreo científico de la vaquita marina.
rdr