El Congreso local aprobó una reforma que contempla la eliminación de la prohibición de contar con tatuajes para ingresar a instituciones policiales, como Fuerza Civil de Nuevo León.
La reforma, al artículo 29 BIS a la Ley de la Institución Policial Estatal Fuerza Civil, establece que no podrá negarse el ingreso, profesionalización, permanencia o promoción en la carrera policial, por la única razón de que el aspirante porte tatuajes o perforaciones.
“Se exceptúa lo dispuesto en el párrafo anterior, cuando la portación de tatuajes sea con símbolos que representen un discurso de odio”, aclara la reforma.
Según la reforma, algunas veces no les permiten ingresar a las corporaciones, a pesar de que los tatuajes no son visibles.
A favor del dictamen habló Mario Salinas, diputado local de Movimiento Ciudadano, quien dijo que se debe frenar la discriminación en Nuevo León.
“Durante años, diversas disposiciones, sobre todo administrativas, han impedido que personas con tatuajes visibles puedan ser parte de corporaciones policiales o penitenciarias, lo cual es totalmente discriminatorio y contrario a los derechos humanos.
“La Suprema Corte ha reconocido que la portación de tatuajes se encuentra protegida por el derecho al libre desarrollo de la personalidad, al formar parte de la decisión de cada individuo sobre su apariencia y la forma en que desea proyectar su identidad”, apuntó.
También fue aprobado el protocolo que deben de seguir los cuerpos policiales ante casos de intento de suicidio.
En el dictamen se reforma el Artículo 18 y 19, y se adicionan los Artículos 23 Bis y 23 Bis 1 de la Ley de Seguridad Pública del Estado.
La reforma, dijo Miguel Lechuga, del PAN, busca incluir como atribución obligatoria la implementación de protocolos de actuación frente a intentos de suicidio, y establecer que la policía puede actuar de manera coordinada con instituciones de salud y Protección Civil.