El gobierno federal busca pasar de 31 subsistemas de educación media superior a dos opciones curriculares, bachillerato general y bachillerato tecnológico con un certificado único digital; sin embargo, especialistas en educación advirtieron que supone un reto en materia presupuestaria y de diseño.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció que pondrá en marcha el Plan Integral del Sistema Nacional de Bachillerato de la Nueva Escuela Mexicana que además de plantearse la meta de aumentar en 40 mil estudiantes la matrícula para 2025, también promete la ampliación de infraestructura educativa con 20 nuevos planteles, 30 ampliaciones y 35 reconversiones.
La inversión para llevar a cabo la estrategia será de 4 mil 600 millones de pesos, de los que se buscarán repartir entre 600 mil y un millón 500 mil pesos a cada plantel, según la matrícula.
No obstante, Marco A. Fernández, especialista de México Evalúa, advirtió que la autoridad educativa no precisó el origen de los recursos, ya que hasta ahora hay mecanismos presupuestarios como el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM) que permite a la Federación, a través del Ramo general 33, transferir recursos a los municipios y estados en materia de educación; fondo que ya tendría el 46 por ciento de sus recursos comprometidos.
"En su momento con Peña Nieto, pues hicieron estos famosos fondos bonos educativos, que se siguen pagando y que implicaron comprometer el 46 por ciento del FAM, es decir entonces ya nada más te quedan 11 mil 612 millones de pesos para infraestructura educativa de los tres niveles, no solamente de la educación medio superior.
"Desde el año 2020, el gobierno de López Obrador eliminó el otro programa que financiaba los recursos de la (educación) media superior que era un programa que se llamaba ‘la expansión de la educación media superior’, entonces sólo queda un tercer fondo para ver cómo se pudiera financiar esta construcción de los planteles que es la famosa La Escuela Es Nuestra", explicó.
Asimismo, agregó que la estrategia quedaría muy castigada debido a que La Escuela Es Nuestra (LEEN) cuenta con un fondo para 2025 de 25 mil millones de pesos, de los cuales 15 mil 960 millones se destinarán a la educación básica, y 9 mil 40 millones de pesos a la educación media superior.
"Cuando tú tienes 9 mil 40 millones de pesos para la educación media superior, se supone que ese dinero tiene que resolver varias cosas: el mantenimiento de las escuelas de medidas superior, laboratorios adecuados, instalaciones básicas de tecnología, o sea, sólo 52 por ciento de los planteles públicos de la media superior tienen alguna computadora con acceso a internet para fines pedagógicos.
"Ese dinero no alcanza para todo, para darles tecnología, para repararlas y para construir, entonces no se entiende bien cómo se le va a hacer para la construcción", advirtió Fernández.
Aunado a la falta de claridad en los presupuestos, se suma la preocupación en cuanto al posible funcionamiento de la LEEN en media superior, ya que el programa en educación básica acumula omisiones graves.
Tan sólo durante la gestión de Delfina Gómez Álvarez al frente de la SEP, de acuerdo con la Auditoría superior de la Federación (ASF), el gobierno entregó cerca de 13 mil millones de pesos a escuelas para rehabilitar los planteles o implementar servicios de alimentación, de los cuales no hubo detalle del uso debido a que los subsidios fueron entregados de manera directa.
Asimismo, la ASF encontró que han existido duplicación de apoyos por 1.1 millones de pesos y transferencia de recursos por 1.5 millones de pesos a padres de familia, tesoreros integrantes del comité escolar de administración participativa, quienes ya habían fallecido un año antes.
“Uno quisiera pensar que van a aprender de los errores de la implementación de la escuela es nuestra para no cometerlos en educación media superior. Espero que sea así porque el programa arrastra opacidad” añadió Fernández.
Por su parte, Sylvia Ortega, ex subsecretaria de educación media superior, consideró positivo el plan para actualizar los planes de estudio, mejorar los planteles, y sobre todo brindar a los jóvenes herramientas y conocimiento para enfrentar los nuevos retos en materia de empleo.
"Era un gran pendiente, la unificación de los subsistemas yo lo veo muy positivo. Lo que se anuncia también es la portabilidad, de tal manera que si tú empiezas en Baja California y te vienes a la Ciudad de México no tengas que revalidar, se cuenta con un certificado único.
"También se observa una posibilidad de mejorar muy considerablemente la gobernanza, porque se va a poder coordinar mucho mejor la educación media superior", señaló.
La también investigadora en materia de educación reconoció que uno de los retos del plan será la formación docente y la actualización profesional, debido a los recursos suficientes para mejorar las condiciones laborales de los maestros.
"En el tema de docentes hay que reconocer que la implementación tiene enormes dificultades, por eso digo que todos tenemos que participar para que el avance sea factible.
"Sí cuesta mucho dinero, los cálculos están allí, hay también necesidad de redefinir las formas de avance académico y profesional a través de un buen sistema de educación continua, o de cómo se dice más adecuadamente, de desarrollo profesional docente sistemático y permanente significativo. Son retos muy importantes y que a veces se antojan, pues muy cuesta arriba, pero hay que hacerlo, ya no se puede postergar", concluyó.
ARR