Para formar nuevas generaciones que comprendan que la integridad no solamente es una obligación para quienes trabajan en el gobierno, sino una manera de convivir y de asumir una responsabilidad ética con los demás, el gobierno estatal tiene en marcha el programa Guardianes de la honestidad, dirigido a niñas y niños de cuarto, quinto y sexto grado de primaria, que hasta el momento ha hecho presencia en escuelas de 30 municipios.
Carta compromiso Guardianes por la honestidad
Óscar Filiberto Galicia Estrada, titular de la Unidad de Prevención de la Corrupción de la Secretaría de la Contraloría, dijo que una de las estrategias que están impulsando con la firma de esta carta compromiso es el taller Guardianes por la honestidad para acercar a la población estudiantil conceptos como la honestidad, el respeto, la empatía, la justicia, la responsabilidad y la integridad en su vida cotidiana.
“Esto se hace mediante experiencias educativas, actividades lúdicas y ejercicios de reflexión. Guardianes por la Honestidad nace de una convicción: si queremos construir instituciones más íntegras, tenemos que trabajar con nuestras niñas y nuestros niños. Su propósito es fortalecer desde la infancia los conocimientos y actitudes y valores que les permitan identificar situaciones de su vida cotidiana, reflexionar sobre las consecuencias y tomar decisiones basadas en principios de responsabilidad e integridad”, acotó.
Esta primera etapa se desarrollará del 10 de marzo al 7 de julio de este año. Hasta el momento se han visitado instituciones educativas de más de 30 municipios del Estado de México, donde han tenido acercamiento con más de 2200 niñas y niños, así como sus madres y padres, interesados en el tema.
Trabajan en coordinación Contraloría y Turismo
Como parte de esta estrategia de acompañamiento didáctico, abundó, la Secretaría de la Contraloría trabaja en coordinación con el consejo editorial de la Secretaría de Cultura y Turismo en el desarrollo de un cuento ilustrado denominado Guardianes del valor perdido.
El material, explicó, presenta desde la perspectiva de una niña o un niño de primaria una situación que permite aproximarse al concepto de la corrupción y a la importancia de actuar con honestidad y con inteligencia.
Durante las jornadas realizadas, el alumnado participa y recibió un ejemplar del cuento, así como material de apoyo y reflexión, fortaleciendo la experiencia educativa más allá de las actividades desarrolladas durante los talleres.
Se trata de generar condiciones donde estos valores cobren sentido en su vida cotidiana porque cada familia, cada escuela y cada comunidad tiene una realidad particular. La formación de nuevas generaciones requiere del acompañamiento y la corresponsabilidad de todas y todos, sumando esfuerzos para construir desde la infancia un mundo distinto, donde esté totalmente arraigada la cultura de la integridad.
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