• ¿Estaba en contra? Éstas fueron las posturas de México ante las invasiones de EU en Irak, Panamá y Venezuela

  • Ante la presión de su vecino del norte, México ha presenciado múltiples operaciones, ataques e invasiones en el mundo, pero ¿se ha quedado callado?
Ciudad de México /

Ante la entrada de tropas estadunidenses en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el gobierno de México se ha pronunciado en contra de las intervenciones extranjeras y ha hecho un llamado a la resolución pacífica de los conflictos. Incluso, la presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado que la posición pacífica de México es inherente a su Constitución.

“La posición de México ante una intervención es clara. México reafirma un principio que no es nuevo y no admite ambigüedades. Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países”, dijo la mandataria en su conferencia mañanera del 5 de enero.
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​Desde el inicio de su administración, Sheinbaum Pardo ha insistido en que México no respaldará acciones que impliquen injerencia en los asuntos internos de otros países. A la vez, ha rechazado los ofrecimientos de su homólogo, Donald Trump, para el ingreso del ejército norteamericano para combatir a los cárteles.

Aunque la postura de la Federación ha sido determinante respecto a los recientes hechos en Latinoamérica, México no siempre ha estado del lado de los países invadidos. 

A continuación, te presentamos un recuento de las posiciones que ha tomado el gobierno ante algunas de las principales intromisiones de la Unión Americana alrededor del mundo.

Incongruencia ante la invasión en Irak

El 20 de marzo del 2003 inició el conflicto armado entre Estados Unidos e Irak, luego de que tropas norteamericanas comenzaron un ataque con tácticas de bombardeo aéreo. Esto, luego de que un año antes el entonces presidente George Bush manifestó su preocupación ante la Asamblea General de la ONU por la amenaza que suponía un presunto arsenal de armas nucleares.

Washington presionó a las Naciones Unidas para aprobar una resolución para el desarme de Irak, alegando riesgos a la seguridad global. De acuerdo con Guadalupe Vautravers Tosca y Agenor González Valencia, investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, el gobierno mexicano no respaldó esta resolución planteada por su vecino del norte.

No obstante, como describen en su artículo La membresía de México en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aunque la Federación se posicionó en contra de la intervención, más tarde daría apoyo a la instalación de una Coalición de la Autoridad Provisional en Irak —la cual estaba encabezada por Estados Unidos—, para instaurar un gobierno temporal, en sustitución del de Sadam Huseín.

México condena ‘Operación Causa Justa’ en Panamá… pero no toma acción

En una especie de reminiscencia con lo ocurrido en Venezuela, la noche del 20 de diciembre de 1989 —y más tarde el 3 de enero de 1990— los panameños comenzaron a escuchar el impacto de los bombarderos estadunidenses que surcaban el cielo bajo las órdenes del presidente George Bush, quien había dado inicio a la Operación Causa Justa.

El objetivo declarado por Estados Unidos fue derrocar al general Manuel Noriega, quien gobernaba Panamá de facto y estaba acusado por las autoridades la Unión Americana de tráfico de drogas, lavado de dinero y corrupción, además de haber anulado unas elecciones que había ganado la oposición, lo que generó tensiones internas y con gobiernos extranjeros. 

A México la noticia llegó a través de una llamada telefónica realizada por Bush a las 03:05 horas a la oficina del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. La Casa Blanca compartió la transcripción de la conversación, en la que el republicano defendía la intervención, asegurando que Estados Unidos tenía la obligación de proteger a sus ciudadanos y evitar que Noriega “los brutalizara”.

“Solo espero que, después de que su gobierno obtenga toda la información al respecto, que México reconozca el gobierno de (Guillermo) Endara. Lamento llamarlo a las tres de la mañana y no tener todos los datos, pero quería comentárselo personalmente”, dijo Bush a Salinas.
Transcripción de una conversación entre George Bush y Salinas de Gortari sobre la invasión a Panamá. | Foto: La Casa Blanca

Por su parte, el mandatario mexicano agradeció la llamada y admitió que tampoco estaba de acuerdo con el régimen de Noriega. Sin embargo, reconoció que las acciones de la Unión Americana “se rebelan contra nuestros principios”.

“Hubiéramos esperado que la democracia funcionara. Aplicaremos la Doctrina Estrada en reconocimiento. Nuestro embajador está allí, y permanecerá allí. (…) No hace diferencia quién está en poder. Reconocemos a todos”, respondió Salinas.

Pese a que prometió a Bush ser “cautelosos con nuestra reacción”, más tarde el gobierno de México condenó enérgicamente y rechazo a la intervención militar extranjera, apegándose firmemente a sus principios de política exterior y calificó las acciones de su vecino como una violación en la soberanía e integridad territorial de Panamá.

Revelan los detalles de la llamada que sostuvieron los ex presidentes sobre la situación en Panamá. | Foto: La Casa Blanca

Incluso, junto con más países de Latinoamérica, alzaron la voz en el tema en las reuniones de la Organización de los Estados Americanos y en la Asamblea General de la ONU. No obstante, la falta de acciones por parte de los mismos países permitió que las tropas estadunidenses derrotaron la resistencia organizada y reinstauraran al presidente electo Guillermo Endara, antes de disolver la estructura militar que respaldaba a Noriega.

La invasión resultó en la muerte de miles de panameños y causó un gran daño a la infraestructura del país. Aunque Noriega fue capturado y llevado a Estados Unidos, las consecuencias de la invasión y su impacto en la sociedad panameña aún se pueden ver reflejadas en la actualidad.

Política exterior

¿Qué es la Doctrina estrada?

En cuanto a política exterior, el artículo 89, fracción décima de la Constitución establece que la política exterior mexicana debe guiarse por los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
El artículo, también conocido como Doctrina Estrada —en honor a Genaro Estrada Félix, quien fuera secretario de Relaciones Exteriores—, establece los principios bajo los cuales el jefe de Estado conducirá las relaciones internacionales de México, y el cual contempla que el titular del Poder Ejecutivo observará los siguientes principios normativos:

- La autodeterminación de los pueblos

- La no intervención

- La solución pacífica de controversias

- La proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones - internacionales

- La igualdad jurídica de los Estados

- La cooperación internacional para el desarrollo

- El respeto, la protección y promoción de los derechos humanos

Venezuela, intervención cerca de casa  

La presión militar de Estados Unidos en Venezuela llegó a su cúspide a inicios de enero de 2026, cuando fuerzas militares de la Unión Americana desplegaron una operación en Caracas que culminó en la captura del ahora presidente depuesto Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. 

El operativo, defendido por Washington como una acción contra narcotráfico y terrorismo, incluyó ataques y enfrentamientos que dejaron decenas de muertos y derivó en el traslado de Maduro a territorio estadunidense para enfrentar cargos federales. 

Ante estos hechos, la respuesta de varios gobiernos de la región fue inmediata, provocando tensiones diplomáticas con Estados Unidos debido a su uso de la fuerza y violentando la soberanía nacional.

En el caso de México, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la intervención militar y basó su postura en los principios constitucionales de política exterior del país: 

“Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países” y subrayó que “la historia de América Latina es clara y contundente, la intervención nunca ha traído democracia”, afirmó en una de sus conferencias mañaneras. 

Sheinbaum también hizo un llamado a que cualquier conflicto internacional se resuelva mediante diálogo y solución pacífica de controversias, remarcando la necesidad de respetar la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Incluso, hizo un llamado a la Organización de las Naciones Unidas a tomar un papel activo y “salir de su letargo” en la búsqueda de acuerdos.

Tras sus declaraciones, el presidente estadunidense Donald Trump abordó el tema de Venezuela en una conversación telefónica con Sheinbaum, donde le preguntó su postura de México. Ante esto, la mandataria reiteró que México se rige por su Constitución y que, aunque existe cooperación en temas de seguridad con el vecino país del norte, se mantendrán firmes contra las intervenciones militares en cualquier país.

“Le dije muy claramente que nuestra Constitución era muy clara, que no estábamos de acuerdo con las intervenciones”, señaló Sheinbaum.

La reciente intervención resalta en el contexto político mexicano debido a su cercanía —conceptual, más que física— con el panorama nacional ante Estados Unidos. Trump ha reiterado su intención de desplegar fuerzas militares en la República para erradicar a los cárteles. 

Sin embargo, así como el presunto Cártel de los Soles, del que Washington afirmaba que Maduro era líder, las intenciones de Estados Unidos para ayudar a la estrategia de seguridad mexicana luce más como una excusa para inmiscuirse en territorio nacional. 

LP

  • Laura Ponce
  • laura.ponce@milenio.com
  • Periodista por vocación y convicción. Me apasionan los libros, el cine y el teatro. Todo es político, incluso lo que crees que no. Editora en la sección de Política para MILENIO.

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