Javier Coello Trejo, reconocido abogado quien fue subprocurador de Procuraduría General de la República (PGR), ahora Fiscalía General de la República, murió este 24 de mayo a los 77 años, según indicaron sus familiares. Aun se desconocen las causas de su muerte.
Durante su carrera profesional, el chiapaneco fue director Jurídico de la Dirección General de Asuntos Indígenas y después agente del Ministerio Público en Chiapa de Corzo. Tambiés fue el fundador del Despacho Coello Trejo & Asociados.
En MILENIO te contamos sobre la trayectoria, tanto en el derecho, como en la política mexicana de Coello Trejo, que marcó precedentes en distintas áreas y sobre todo en la lucha antidrogas.
"El Fiscal de Hierro"
De acuerdo con la página web Coello Trejo y asociados , a los 17 años, el gobernador de Chiapas le dio un trabajo como agente de policía y después continuó como Ministerio Público del Fuero Común, luego secretario particular del Procurador.
En 1973 ingresó a la Procuraduría General de la República como agente del Ministerio Público Federal y después, en el sexenio de José López Portillo, llegó como subprocurador General de la República.
En ese entonces, Javier Coello consignaba a un narcotraficante muy importante en la frontera norte y, cuando regresó a la Ciudad de México, por alguna razón estaban desmantelando su oficina. Coello buscó al Procurador, Flores Sánchez, quien le dio un caso a trabajar y le devolvió su oficina.
El abogado obtuvo detenciones y armar el caso en apenas 72 horas; fue además el primer proceso contra funcionarios públicos durante el sexenio de López Portillo.
De hecho, el mote de “El Fiscal de Hierro” le fue otorgado por este mismo presidente, por su lucha contra la anticorrupción, ya que ordenó la detención de funcionarios públicos, empresarios y líderes ligados al narcotráfico.
“El haber logrado tener un procurador que me apoyara para meter a la cárcel a muchos secretarios y ex secretarios de Estado, directores y oficiales mayores, eso fue un gran orgullo. Como subprocurador de la República, uno de mis mayores retos fue haber instrumentado y detenido a Joaquín Hernández Galicia, ‘La Quina’”, líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros, dijo en su momento.
A partir de ahí comenzó a dedicarse a investigaciones como la de Banrural, donde se detuvo a Everardo Espino y se giró orden de aprehensión a varios funcionarios. Durante esta investigación, Coello tuvo entonces mucho contacto con Miguel de la Madrid, a quien le informaba los avances de forma continua y con quien tuvo una estrecha amistad.
Los primeros tres años del sexenio de Miguel de la Madrid, fungió como secretario de Gobierno del Estado de Chiapas.
“Es en 1984 cuando fundé el Despacho Coello Trejo y Asociados”, declaró en una entrevista para la Revista Líderes Mexicanos.
Combate vs drogas
Poco antes de que Carlos Salinas de Gortari tomara posesión en la presidencia, llamó a Coello para invitarle a formar parte de su gabinete como Subprocurador General de la República, “pero el día 2 de diciembre, me pide que lo acompañe con Enrique Álvarez del Castillo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, declaró en la entrevista el abogado.
En el momento que Álvarez del Castillo le dice que le daría posesión como Procurador, es el presidente Salinas quien le pidió que se hiciera cargo del combate a las drogas.
"Durante su cargo como Jefe Antidrogas en ese sexenio, se lograron detener a más de 4 mil narcotraficantes, entre ellos cabezas fuertes como la de Miguel Ángel Félix Gallardo, quien era el capo de capos de América Latina. También consignó a Amado Carrillo Fuentes El Señor de los Cielos. En ese entonces se decomisó una flota civil de 200 aviones", señala el sitio.
En 1991 entra a formar parte del gabinete ampliado de Salinas de Gortari como Procurador del Consumidor.
Últimos casos
Entre sus últimos defendidos destacan el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, y el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Con el exfiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, guardó una amistad, pero ésta se deterioró en los últimos años, tras el caso de Emilio Lozoya, éste último al que también denunció y que por un tiempo defendió por los casos Odebrecht y la planta chatarra de Agronitrogenados.
En 2022, el abogado anunció que procedería penalmente contra el exdirector Pemex por un presunto delito de fraude, y que analizaba actuar contra el entonces fiscal Gertz Manero, por referirse a él como “abogadete bandido”.
Días antes se había dado a conocer en redes sociales conversaciones telefónicas donde se escuchaba al titular de la FGR presionar a Emilio Lozoya Thalmann, padre de Lozoya Austin, para que se desistiera de un amparo y que cambiara de defensa
A través de un comunicado, el Fiscal de Hierro reveló que fue Lozoya Thalmann quien echó abajo la relación con el despacho, ya que él y su hijo Juan Jesús acudían a reuniones con Gertz Manero y el subprocurador Juan Ramos, sin dar aviso o detalles de las mismas al equipo de abogados.
El abogado mencionó que la filtración de la grabación demostraba como el fiscal Gertz Manero se expresaba con palabras altisonantes contra su persona, pidiendo expresamente que lo releven de la defensa.
“Cabe mencionar que si bien, no menciona mi nombre, en ese momento yo era el abogado defensor”, aclaró.
La fórmula del Fiscal de Hierro para combatir la delincuencia
En entrevista a MILENIO en 2021, Javier Coello Trejo dio a conocer una fórmula, la cual él empleó, para combatir la corrupción y delincuencia: aplicar la ley “tan fría como es”; investigaciones con inteligencia, despacio, dando pasos firmes y a cada hecho una prueba; voluntad política de quien gobierna o quien tiene la función de procurar justicia y la fuerza del Estado.
Sin decirlo tal cual, esa fórmula se aplicó con la detención del jefe de jefes del narcotráfico en 1989, Miguel Ángel Félix Gallardo: “Sabíamos que había comprado a casi toda la Policía en Sinaloa y Jalisco, particularmente a la Policía Federal de Caminos, que era la que les franqueaba el paso a los cargamentos de droga y la que le otorgaba protección.
“(…) Lo primero que hicimos fue intervenir los teléfonos de todos los reclusorios, porque para nadie era un secreto que los viejos socios y gente de Félix Gallardo que había caído presos podían comunicarse con él desde los centros penitenciarios”, escribió también Javier Coello Trejo en su libro El Fiscal de Hierro.
Además de su fórmula, el abogado consideró importante contar con un sistema de inteligencia: “nosotros logramos un cuerpo policíaco de más de 4 mil hombres antinarcóticos a quienes les hablaba clarísimo: tú vas a jalar en esta lucha, te comprometes a que no hay deshonestidad, no te pases de cucharón sino te reviento”.
“A mí me herían a un agente, me lo querían mandar al ISSSTE, lo mandaba a Houston; aquellos que terminaban un operativo que se pasaban 15 días en la sierra los regresaba, les daba ocho días de vacaciones y los invitaba aquí y allá”.
Sentirse traicionado por Salinas de Gortari
En aquella entrevista, Coello Trejo dijo sentirse traicionado tras tener que salir del país por órdenes del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari cuando fue parte importante de su administración.
—¿Cómo percibió, de ser muy cercano del presidente Salinas de Gortari a tener que salir del país por órdenes de él? ¿Lo vivió como parte del sistema? ¿Una traición? Porque a los amigos no se les exilia—.
"Me sorprendió mucho, la verdad, la razón que me dieron era que el EZLN iba a secuestrarme, yo le dije a don Arsenio Farell, quien me vino a pedir que yo me fuera por ordenes del señor Presidente (Salinas). Le dije ‘No tengo miedo, que vengan, si ellos son de armas, yo fui de armas. Tengo muchos amigos, muchos policías’. 'Precisamente ese es el temor del Presidente', me dijo.
"Me dolió mucho y más que nada porque no me pude despedir de mis hijos que estaban en la escuela. Sí me sentí traicionado, la verdad; luego me cambian la jugada, que yo había entregado las armas a los zapatistas, eso lo hizo Jorge Carpizo y Mario Ruiz Massieu.
"En el periodo que fui subprocurador vino una investigación en donde detectamos que venía un cargamento de armas desde Hamburgo para llegar a Veracruz, hablé con los (inaudible) y les dije que si detienen el cargamento no vamos a saber para qué narcotraficantes mexicanos vienen, los dejaron pasar y bolas, los agarramos.
"Ese cargamento, el presidente Salinas, se los entregó en un acto público al Ejército mexicano, obviamente él no se acordaba, cuando se da cuenta es cuando me pide que yo regrese y le explico".
Guerra Sucia no la hizo el Estado sino los guerrilleros
Algunas de sus posturas chocan con lo que la mayoría de las personas piensan respecto a sucesos del país, por ejemplo, la llamada Guerra Sucia, en la que sostiene que Rosario Piedra convirtió en bandera política a su hijo desaparecido; “esta señora ha vivido del cuento a partir de entonces”, dice en su libro.
“La Guerra Sucia no la hizo el Estado, que me perdonen, yo fui ministerio público federal, yo interrogué a muchos guerrilleros (…). Guerrilleros entrenados en Cuba, en Vietnam, ahí están las historias, ametrallaban a la policía cuando estaban comiendo en aquellos famosos módulos de policías; ponían bombas, secuestraban aviones. ¿Qué tenía que hacer el Estado? Combatirlo. La Guerra Sucia fue de ellos, no del Estado.
“¿Muchos desaparecidos? Yo no sé, pero en mi época, cuando yo estuve como fiscal anticorrupción, se hizo una investigación a fondo, muchos de los disque desaparecidos, unos estaban de braceros en Estados Unidos, otros en Cuba”, expuso en entrevista.
Con información de Rubén Mosso y José Luis Medina
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