La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó conceder una suspensión definitiva a la empresa Centro Internacional de Mamíferos Marinos, la cual emprendió un juicio contra las reformas a la Ley General de Vida Silvestre que les impide continuar con la reproducción de delfines y lobos marinos en cautiverio.
Yasmín Esquivel Mossa, ministra ponente, propuso negar la medida cautelar, pues dijo que las normas reclamadas derivan de una reforma legislativa cuyo propósito se encamina a la protección, conservación y mejoramiento de las condiciones de vida de mamíferos marinos.
Corte defiende protección de delfines y lobos marinos
Por unanimidad, el pleno avaló el proyecto de la togada durante el análisis de la revisión de un incidente de suspensión.
“La reforma combatida pretende mejorar las condiciones de vida de los mamíferos marinos y restringir prácticas que puedan comprometer su bienestar y conservación.
"Esas finalidades son complementarias, pues al mismo tiempo que buscan mejorar las condiciones de vida de los mamíferos marinos, el legislador estableció restricciones a prácticas que consideró potencialmente lesivas para su bienestar o conservación, pues la mejora del bienestar animal exige en ciertos supuestos la limitación de actividades humanas que aun siendo tradicionales o lucrativas, generan riesgos estructurales para las especies protegidas”.
Esquivel señaló que la empresa detenta el registro para el establecimiento de una unidad de manejo para la conservación de la vida silvestre, de delfines nariz de botella y lobos marinos, que gozan de protección especial.
Puede llevar a un “delfinocidio”
El presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, aseguró que la empresa alegó que de no permitir la reproducción de las especies puede provocar un “delfinocidio”.
“Creo que la reforma al artículo cuarto introduce el valor de los animales y del medio ambiente por sí mismo, o sea, con independencia si se afecta o no a la sociedad, al orden público, los animales por sí mismos son entes sintientes
y por sí mismo deberían de estar protegidos.
“Creo que la Ley de Vida Silvestre lo que está haciendo es romper este ciclo de cautiverio. De hecho, los argumentos que plantean son de esa naturaleza. Entiendo que es una empresa dedicada a la reproducción en cautiverio y quién sabe si para fines propiamente de la naturaleza, de apoyo a la naturaleza o con fines comerciales.
"Pero lo cierto es que dice, llega al punto de decir que la prohibición de reproducción puede ya representar un delfinocidio, como si ya la naturaleza en sí misma no tuviera la capacidad de regenerarse o de reproducirse”, manifestó.
RP