La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que las negativas de Marx Arriaga a cambios en los libros de texto impidieron avanzar durante meses en el fortalecimiento de la Nueva Escuela Mexicana, la cual busca formar una ciudadanía crítica, humanista y comprometida.
La dependencia explicó que, como parte de un proceso de mejora, se buscó incorporar más contenidos en lenguas indígenas, garantizar formatos en macrotipo y Braille, e incluir a las mujeres en los libros de historia, al considerar que su presencia aún es insuficiente, entre otros ajustes a los libros de texto.
Dichos cambios fueron solicitados por la Dirección General de Materiales Educativos, entonces encabezada por Marx Arriaga, quien se negó "argumentando que cualquier modificación era atentar contra el legado de Andrés Manuel López Obrador". También se planteó la necesidad de imprimir los cuadernillos para docentes; sin embargo, se recibió otra negativa ante esta petición.
Al respecto, la SEP afirmó que es una mentira que se quieran suprimir contenidos que tengan que ver con los procesos de transformación o con el obradorismo: "Nunca se ha pedido que se retiren de los libros las luchas y los movimientos insurgentes que dignamente ha protagonizado el pueblo de México".
Asimismo, reconoció la labor de Marx Arriaga, al indicar que su trabajo fue parte importante de la Nueva Escuela Mexicana y de los 107 libros de texto gratuitos que hoy viven en las aulas.
"Un libro de texto es una herramienta viva, un instrumento de apoyo para el maestro y para los niños en su aprendizaje; por lo tanto, debe estar sujeto a una dinámica permanente de actualización y mejora. Los libros de texto no van a cambiar de ninguna manera que altere la esencia de la Nueva Escuela Mexicana".
LG