En cuestión de semanas, la Ciudad de México pasó de un escenario de vigilancia controlada a una fase de transmisión activa de sarampión. Los casos confirmados aumentaron de seis a 107, impulsados por un brote comunitario localizado en zonas con baja cobertura de vacunación y por la alta movilidad registrada durante la temporada decembrina.
De acuerdo con la Secretaría de Salud capitalina, los principales focos del brote se concentran en las alcaldías Álvaro Obregón y Gustavo A. Madero, aunque también se han identificado casos en Cuauhtémoc, Cuajimalpa y Miguel Hidalgo, demarcaciones con alta densidad poblacional y flujo constante de personas.
Desde la detección del primer caso con síntomas en agosto, las autoridades activaron uno de los operativos de vigilancia epidemiológica más amplios de los últimos años. Hasta el corte más reciente, se han realizado 423 cercos epidemiológicos, con recorridos en más de 10 mil 600 manzanas y visitas a más de 358 mil viviendas, en coordinación con instituciones del sistema de salud local, jurisdicciones sanitarias e IMSS-Bienestar.
En este contexto, la Secretaría de Salud subrayó que la vacunación es la herramienta más eficaz para contener el brote y aclaró cuáles son los posibles efectos secundarios de las vacunas contra el sarampión, los cuales —enfatizó— son leves y transitorios.
Efectos secundarios de la vacuna Triple Viral (SRP)
La vacuna Triple Viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, es segura. En un bajo porcentaje de personas, durante las primeras 24 a 48 horas después de su aplicación, puede presentarse dolor o enrojecimiento en el sitio de la inyección. Estas molestias duran entre 48 y 72 horas y desaparecen de forma espontánea, sin requerir tratamiento.
Entre los 5 y 12 días posteriores a la vacunación pueden aparecer síntomas como malestar general, escurrimiento nasal, dolor de cabeza, tos o fiebre de hasta 38.5 grados centígrados. Estos efectos suelen durar de dos a tres días y son autolimitados. En ese mismo periodo, algunas personas pueden presentar un salpullido leve en la piel, que se resuelve en aproximadamente dos días sin manejo médico.
De manera poco frecuente, después de los 12 días de la aplicación puede presentarse inflamación de las glándulas parótidas (paperas), generalmente de un solo lado del rostro, con una duración menor a cuatro días.
Vacuna Doble Viral (SR) y MMR
La vacuna Doble Viral (sarampión y rubéola) también es considerada segura. Los efectos secundarios más comunes incluyen dolor, calor o enrojecimiento en el sitio de aplicación, con una duración de hasta tres días. En algunos casos puede presentarse fiebre de entre 38.5 y 39 grados, salpullido o inflamación de ganglios en el cuello entre los 5 y 12 días posteriores.
En mujeres adolescentes y adultas, se puede registrar dolor e inflamación leve de las articulaciones entre los 7 y 21 días posteriores a la vacunación; estos síntomas son temporales y pueden durar de dos días a dos semanas.
En cuanto a la vacuna MMR, las autoridades sanitarias reiteraron que es muy segura y eficaz. No existe evidencia científica que la relacione con el autismo, como lo han demostrado múltiples estudios internacionales. Además, es segura para mujeres en periodo de lactancia, ya que no afecta al bebé ni interfiere con la respuesta inmunológica.
Aunque en algunos casos la inmunidad contra las paperas puede disminuir con el tiempo, las personas vacunadas que llegan a contraer sarampión, rubéola o paperas suelen presentar cuadros más leves y con menor probabilidad de contagiar a otras personas.
La Secretaría de Salud insistió en que los riesgos asociados a no vacunarse son considerablemente mayores que los efectos secundarios de las vacunas, por lo que exhortó a la población a revisar y completar sus esquemas de vacunación.
Con información de Blanca Valadez
LG