De acuerdo con la organización terrorista, la destrucción se llevó a cabo para prevenir a los musulmanes de regresar a idolatrar a los dioses preislámicos. La destrucción del templo –parcial, presumiblemente— nos muestra que la ignorancia y el extremismo desencadenan paranoias radicales que, como don Quijote, los lleva a luchar contra molinos de viento. El conocimiento construye y conserva, mientras la ignorancia y el fanatismo llevan a la destrucción de su propia herencia cultural e identidad.
¿Soft power de ataque? El Estado Islámico y la protección al patrimonio
El Estado Islámico amenazó con atacar las pirámides de Giza. Al tiempo que daban a conocer sus intenciones, un video mostraba la destrucción de un templo antiguo en la ciudad de Nimrud, en Irak.
Ciudad de México /
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