Tienes que llamar a la violencia por su nombre: Carolina Viggiano

La candidata priista a diputada federal y secretaria general del partido asegura que durante su carrera política tuvo dos grandes obstáculos para avanzar: su juventud y sobre todo su condición de mujer

La hidalguense daba alfabetización en su comunidad de origen. Octavio Hoyos

Selene Flores

La secretaria general del PRI nacional, Carolina Viggiano Austria, se encuentra en la posición uno de la lista de diputados plurinominales en la quinta circunscripción, es decir, tiene asegurada una curul en la próxima Legislatura federal por cuarta vez.

La también licenciada en Derecho, asegura que aunque esta elección no tuvo impedimentos para ser colocada en esa posición, durante su carrera política sí tuvo dos grandes obstáculos para avanzar: su juventud y sobre todo su condición de mujer.

Aún así formó parte del Congreso por primera vez en el periodo 2000-2003. 

Fue presidenta del Poder Judicial en Hidalgo y, en el sexenio pasado, titular del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), además de primera dama de Coahuila durante el mandato de Rubén Moreira.

¿Carolina, cómo inició su carrera política?

Inicio hace unos 32 años. Yo inicio muy chica haciendo pininos. Aprendiendo, escuchando, viendo y practicando un poco como cualquier otra joven. Pero más atrás, muy probablemente empecé cuando era niña, porque en mi comunidad (Tepehuacán, Hidalgo) yo organizaba a los adultos y a los niños les daba clases. No había preescolar, entonces ya en la primaria les enseñaba a leer y escribir... Después vivieron los cargos públicos.

¿Qué enfrentó para entrar en un ambiente que siempre ha sido mayoritario de hombres?

Varios. Para empezar, el ser joven es un prejuicio, el ser mujer otro prejuicio, el ser mamá es uno más. Hubo un momento en que fui las tres cosas a la vez, entonces fue difícil porque tenías que desempeñar muchos roles. Si querías asumir el de la política no podía renunciar a los otros: ni al de ser mamá ni al de ser esposa, ni el de ser administradora de mi casa, entonces tienes que trabajar el doble para romper prejuicios. Yo creo que al final te quedas acostumbrada a trabajar más que los hombres y empiezas a ser eficiente.

¿Te has enfrentado a estigmatización y tratos machistas?

Sí, sin duda. Recuerdo en una ocasión que un dirigente me dijo cuando estaba embarazada: “usted no puede ir porque usted está enferma...”, y le dije: “no estoy enferma, estoy esperando un bebé y esa pancita se me va quitar. La de usted a la mejor nunca se le quita, pero la mía sí”.

Entonces, ¿has sido víctima de violencia de género?

Yo he vivido de todo tipo en algún momento de mi vida, nada más que cuando yo era joven pues no tenía nombre todo eso. Yo creo ha sido una de sus grandes aportaciones del feminismo que le da un nombre a cada cosa.

¿Qué has hecho para enfrentar esta violencia de género o ha quedado en la impunidad?

No, porque cuando ha sucedido estoy en una campaña... y dices pues mejor voy a ganar, voy a hacer todo por ganar porque me va a llevar tiempo hacer la denuncia, llevar pruebas; entonces, mejor me concentro en una elección exitosa.

¿Has tenido la oportunidad de ayudar a alguien que esté en esta situación?

Siempre he tenido muchas oportunidades de ayudar porque cuando alguien está metido en una elección, en un proceso, pues no tienes tiempo para estar llevando eso, tampoco tienes los elementos técnicos jurídicos o simplemente requiere de un apoyo moral y yo lo he hecho y lo seguiré haciendo, acompañando a quien me busque para denunciar y que se sancione.

¿Cuál consideras que es el primer paso para erradicar estas conductas violentas contra la mujer?

Yo creo que lo primero es ser consciente, lo segundo es saber cómo se llama a cada cosa que nos sucede, porque lo único que sabes es que esto no es normal y que te hace sentir incómoda. Tienes que saber cómo se llama y llamarlo por su nombre y denunciar. Creo que las mujeres lo primero que tenemos que perder es el miedo a cualquier cosa.

¿Cómo llegó a esta candidatura y qué retos tuvo que enfrentar para poder ganarse el espacio?

Afortunadamente no fue tan difícil, yo creo que ya llegas a una edad y a una situación en la que de manera natural se dan las cosas por mi trayectoria y por madurez, porque ya no soy ninguna niña, entonces se pone mucho más fácil. No tuve problema por que mi compañero de fórmula, que fue el presidente Alejandro Moreno, siempre ha sido empático con las causas de las mujeres y fue muy natural no hubo necesidad de luchar.

¿Cree que el registro nacional de hombres que en la política violentan a mujeres, creado por el INE, realmente ayude?

Por supuesto que sí. Me parece que todos esos instrumentos se han creado para hacer realidad las reformas siempre son muy valiosos, y este registro de hombres violentos es muy importante porque no sería lógico, y lo estamos viendo actualmente, no sería natural y tampoco nos daría confianza como representante popular, como gobernante, tener a un hombre que no respeta a las mujeres; que no les da un valor tal cual debemos tener frente a los hombres con igualdad de oportunidades, de derechos. Es una herramienta que hace que se sepa que hay consecuencias, que no es un asunto simplemente de trámite.

¿Qué le dice a las mujeres que quieren estar a la política pero no se atreven por el machismo?

Que no tengan miedo. Hoy hay un camino, si no más fácil, por lo menos más natural para que puedan crecer, y conquistar sus sueños. _

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