Tras el rechazo al incremento salarial global de 6.8 por ciento, el Movimiento Nacional de Trabajadores de Base del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) exigió un aumento mínimo de 10 por ciento, así como la destitución del dirigente sindical Rafael Olivos Hernández, y anunció una segunda mega movilización nacional en un plazo de 15 días.
Los trabajadores disidentes demandaron al Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) instruir de inmediato a la Comisión Revisora para reabrir las negociaciones con las autoridades institucionales y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
“Exigimos al Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS que instruya de manera inmediata a la Comisión Revisora para presentarse ante las autoridades institucionales y la STPS, a fin de reiniciar la renegociación del convenio salarial con un incremento digno no menor al 10% y acorde a las necesidades reales de los trabajadores”, señalaron.
El movimiento sostuvo que los reportes de sus observadores durante la consulta salarial confirmaron el rechazo de la base trabajadora a los acuerdos alcanzados “a sus espaldas” y denunció presiones, intentos de imposición e irregularidades durante el proceso, sin presentar cifras ni detalles que permitieran dimensionar esas acusaciones.
Los disidentes calificaron el resultado como un “mandato democrático e inapelable” y exigieron la destitución de Olivos Hernández y de su Comité Ejecutivo Nacional, seguida de la celebración de un Congreso Nacional Extraordinario.
“Haber ganado el ‘NO’ es un primer paso histórico, pero no anula ni frena nuestra demanda central”, señalaron.
El Movimiento Nacional sostuvo que el resultado de la consulta demuestra la capacidad de decisión de los trabajadores frente a su dirigencia sindical, y advirtió que mantendrá sus exigencias de democracia sindical y justicia laboral.
“No aceptaremos simulaciones ni parches; la lucha por la democracia sindical y la justicia laboral sigue”, advirtieron.
Los trabajadores anunciaron una segunda mega movilización nacional en un plazo de 15 días, cuya fecha exacta está pendiente de confirmación, para mantener sus exigencias de renegociación salarial y cambios en la dirigencia sindical.
IYC