Persiste carencia de fármaco para trasplantados renales

IMSS informó que este lunes llegó ya una dotación de la sal que se distribuye a los hospitales.

El medicamento es para no rechazar el órgano recibido (Especial)
Los afectados circularon mensajes de protesta en redes sociales (Especial)
Maricarmen Rello
Guadalajara /

Pacientes trasplantados de riñón han lidiado las últimas semanas por la falta de Tacrolimus, un medicamento que requieren de por vida para evitar el rechazo del órgano trasplantado. El desabasto es generalizado y afecta tanto a instituciones de seguridad social como a quienes se atienden por sus propios medios, generalmente con apoyo altruista y el trabajo de asociaciones civiles.

Ante la movilización de pacientes que la semana pasada protestaron por el desabasto –que ya superó un mes-, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aclaró que se trata de un problema del laboratorio que fabrica la sal. “Al tener un problema de producción, no nos ha podido surtir lo que nosotros requerimos”, indicó la doctora María Guadalupe Gutiérrez Guerrero, coordinadora de Prevención y Atención a la Salud de este instituto, quien el jueves 20 de septiembre anunció que se gestionó una compra de 5 mil piezas.

“La compra se hizo a nivel local, aquí en la delegación Jalisco. Y se empezará a regularizar el surtimiento”, sostuvo la funcionaria. 

Guadalupe Gutiérrez explicó que cada paciente tiene una prescripción médica individualizada, por lo que varía la dosis de acuerdo a sus condiciones de salud, si bien, estimó que el IMSS Jalisco requiere de 4 mil 800 piezas (cajas) de Tacrolimus por mes. “Ahorita está la compra del siguiente mes y se está buscando en las diferentes formas, el continuar con esta compra hasta que se resuelva a nivel nacional”.

Ayer, la delegación del IMSS confirmó que este lunes llegó a Jalisco la primera dotación de Tacrolimus. El fármaco se estará distribuyendo durante esta semana en los hospitales que concentran la atención de los pacientes trasplantados de riñón. Sin embargo, ayer todavía siguieron fluyendo las quejas de los pacientes a través de medios de comunicación y redes sociales.

El Tacrolimus es uno de los tres fármacos que se prescriben dentro del esquema inmunosupresor para pacientes trasplantados. Los tres desempeñan una función especial para evitar que el organismo rechace el riñón trasplantado, explicó por su parte Georgina Velasco, presidenta de la asociación Trasplantados en el Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, A.C.

“Sí hay un desabasto de Tacrolimus. Está bastante escaso, y pues tratamos de conseguirlo para los pacientes que lo toman. No todos lo toman, dependiendo de la prescripción médica”, señaló Velasco en entrevista.

Al haber carencia de este fármaco, los trasplantados sin seguridad social se ven más vulnerables aun. “La verdad no tenemos información sobre el motivo del desabasto. Los pacientes me comentan que está muy escaso y que no se los dan ni en las instituciones, que hay desabasto en el IMSS y el ISSSTE. A mí me dicen que no lo tienen”, pero como asociación civil poco podemos hacer, reconoció. “Ahorita no tenemos Tacrolimus. El último que teníamos lo compartimos entre dos personas”, dijo.

Esta situación se agrega al calvario mensual por la limitación de recursos económicos. “Muchos de nuestros pacientes batallan mes tras mes para adquirir los medicamentos que requieren porque no son asegurados del IMSS o del ISSSTE”. Únicamente el Tacrolimus tiene un costo promedio de 3,500 a 3,800 pesos por unidad (caja con 50 comprimidos) y algunos trasplantados requieren más de una al mes, compartió Georgina Velasco.

La presidenta de la asociación Trasplantados en el Hospital Civil Fray Antonio Alcalde comentó que esta sal se toma junto a otras dos. “Un esquema de inmunosupresión para un paciente normalmente se compone de tres inmunosupresores; la combinación depende del criterio médico y de las necesidades del paciente” y tiene un costo promedio de 12 mil pesos.

Este miércoles el secretario técnico del Consejo Estatal de Trasplantes de Órganos y Tejidos (CETOT), Raymundo Hernández, sostendrá una reunión con organizaciones civiles de familiares y pacientes trasplantados, en la cual se abordará el tema de fármacos.


Claves

Fármacos de por vida 

Tras un trasplante, las diferencias de los tejidos del donante y del receptor pueden producir que el sistema de defensa del organismo reaccione frente al órgano trasplantado como algo extraño y produzca lo que se conoce como “rechazo”.

Para evitar este fenómeno, los pacientes trasplantados requieren tomar medicamentos llamados inmunosupresores.

Los fármacos inmunosupresores bloquean la respuesta del sistema de defensa.

La medicación disminuye el riesgo de rechazo, y se toma de por vida. Por lo general un esquema de tres fármacos diferentes.

El costo promedio mensual del esquema inmunosupresor es de 12 mil pesos.

Tacrolimus es uno de los fármacos inmunosupresores que se prescribe a algunos pacientes. Inhibe la formación de linfocitos citotóxicos, que son los principales responsables del rechazo del órgano trasplantado.

Sólo el IMSS Jalisco, la institución con mayor número de pacientes trasplantados requiere un promedio de 4,800 cajas de comprimidos de Tacrolimus al mes.

SRN

LAS MÁS VISTAS