La inteligencia artificial podría convertirse en un riesgo de consecuencias extremas para la humanidad si se utiliza con fines maliciosos.
Aunque la probabilidad de que ocurra un escenario catastrófico se considera baja, científicos internacionales advierten que sus posibles efectos justifican incluirla entre las amenazas que requieren atención antes de que termine el siglo XXI.
El riesgo figura en un informe de la Comisión Lancet sobre las amenazas mundiales para la salud en el siglo XXI, publicado en la revista científica británica The Lancet y presentado en el marco de la Cumbre Mundial de la Salud, celebrada en Berlín. El estudio también identifica un conflicto nuclear como una amenaza con potencial de extinción.
Para elaborar el análisis, los investigadores examinaron cientos de riesgos posibles mediante datos históricos y modelos que abarcan 204 países y territorios. De ese universo seleccionaron 17 amenazas sanitarias, sociales, económicas, tecnológicas y medioambientales que podrían tener consecuencias catastróficas de aquí a 2100.
¿Qué otras amenazas podrían afectar a la humanidad hacia 2100?
El uso malicioso de la inteligencia artificial no es el único riesgo que preocupa a los especialistas. El informe también advierte sobre problemas que ya afectan a millones de personas y cuyo impacto acumulado podría reducir considerablemente los años de vida saludable en el mundo.
Estas son algunas de las estimaciones más relevantes del estudio:
- Obesidad: evitar sus consecuencias podría prevenir la pérdida de 23 mil 100 millones de años de vida saludable.
- Bajo nivel educativo: mejorar las condiciones educativas podría evitar la pérdida de 16 mil 100 millones de años de vida saludable, con especial atención a mujeres y niños del África subsahariana.
- Desigualdad de ingresos: reducir este problema podría evitar la pérdida de 13 mil 800 millones de años de vida saludable.
- Uso malicioso de la IA: prevenir este riesgo podría evitar la pérdida de 10 mil 400 millones de años de vida saludable.
- Conflicto nuclear: evitarlo podría salvar 133 millones de vidas y prevenir 9 mil 350 millones de años vividos con enfermedad o discapacidad.
Las cifras representan estimaciones de las consecuencias que podrían evitarse mediante acciones de prevención; no significan que esas pérdidas ya hayan ocurrido ni que necesariamente vayan a producirse.
Cambio climático, una amenaza que ya preocupa a los científicos
A diferencia de los escenarios de baja probabilidad asociados con la IA maliciosa y un conflicto nuclear, el cambio climático ya constituye una amenaza urgente para la salud humana.
De acuerdo con la Comisión Lancet, limitar el calentamiento global a alrededor de 1.8 grados Celsius, en lugar de permitir que alcance los 4.4 grados, podría evitar la pérdida de mil 890 millones de años de vida saludable por causas como el calor extremo y la contaminación atmosférica.
Ante este panorama, Christopher JL Murray, director del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington y participante en la investigación, advirtió que las decisiones que tomen los líderes actuales influirán directamente en la salud y el bienestar de las próximas generaciones.
¿Qué proponen los expertos para prevenir estos riesgos?
El informe plantea fortalecer los sistemas de salud para anticipar amenazas, mejorar la preparación ante posibles crisis e invertir en soluciones que reduzcan sus consecuencias.
Entre las medidas recomendadas figuran impulsar el desarrollo de vacunas, antibióticos y tratamientos contra la obesidad, además de financiar tecnologías que ayuden a enfrentar el cambio climático.
Los especialistas también proponen establecer mecanismos institucionales para vigilar los riesgos emergentes y actualizar la información sobre su evolución.
La conclusión del estudio es que la prevención puede marcar una diferencia considerable: aunque algunas amenazas tengan una probabilidad baja de materializarse, actuar desde ahora podría reducir sus consecuencias y proteger la salud de las próximas generaciones.
Con información de EFE / JCM