En la plaza principal de Tampico, esa tarde de domingo, niños y jóvenes se arremolinaron en un círculo, como si el corazón del primer cuadro de la ciudad se hubiera convertido, de pronto, en un escenario improvisado.
No había gritos de pelea, ataques verbales ni empujones. Solo miradas afiladas, hombros erguidos y un silencio cargado de solemnidad ridícula y hermosa a la vez.
“¡Farmeá aura!”, gritaba alguien desde la orilla, y el círculo se abría un poco más. Un muchacho de quince años daba un paso al frente, se plantaba con las piernas abiertas, levantaba la barbilla y cruzaba los brazos con la gravedad de un protagonista de anime a punto de revelar su poder secreto.
Del otro lado, una niña respondía con un gesto lento, casi coreográfico, una mano extendida hacia el cielo, los ojos entrecerrados, como si estuviera canalizando energía de las nubes.
La gente reía, pero también contenía el aliento. Había algo hipnótico en aquella batalla sin contacto, sin palabras agresivas, solo con posturas imponentes, chuscas o admirables.
Las familias que venían de compras se detenían. Turistas con bolsas de la marca local y sombreros de playa se sentaban en las bancas, celulares en alto, sonriendo como quien descubre un secreto que no esperaba.
Influencers de la zona sur de Tamaulipas, reconocibles por sus gorras y la seguridad con la que ocupaban el centro, dirigían las rondas con una mezcla de autoridad y complicidad.
Cada movimiento lograba su propio coro: risas, “¡eso!”, aplausos suaves, algún “¡qué aura, hermano!” lanzado desde atrás.
No era un espectáculo organizado. Era algo más vivo. Un niño pequeño, de la mano de su mamá, imitaba el gesto del ganador y se hinchaba de orgullo cuando la gente le dedicaba una ovación.
Una abuela, sentada en el kiosco denominado como “pulpo rosado”, se reía con los ojos brillantes y murmuraba: “Mira nomás… qué creativos”.
El sol de la tarde inclinaba las sombras largas sobre el adoquín y parecía, por un momento, que toda la plaza respiraba al mismo ritmo: el de una generación que había encontrado la forma de pelear sin lastimarse, de competir sin odiarse, de sentirse épicos sin salir de su propia ciudad.
Cuando el círculo finalmente se disolvió, nadie se fue del todo. Quedaron grupos pequeños todavía ensayando poses, familias caminando más despacio, turistas que guardaban el celular con la sonrisa intacta. En el corazón de Tampico, esa tarde, el aura no se había farmeado solo con gestos. Se había compartido.
La organización
Niños y jóvenes se reunieron la tarde de este domingo en la plaza principal de Tampico para farmear aura, esta nueva actividad en tendencia.
El estudiante de la UAT e influencer de Tampico, Alan Cruz, fue quien organizó esta competencia de aura para promover el sano esparcimiento entre la sociedad además de darle vida a los espacios públicos, en este caso la Plaza de Armas.
“La verdad no las pasamos estupendo, los niños se acercaron y se divirtieron, aunque muchos se rían esto ayuda mucho a generar seguridad, a perder el miedo a estar frente al público, a la autoestima, por eso decidimos hacerlo en nuestro municipio y tuvimos una excelente participación”.
Mencionó que en conjunto los influencers de la zona Sur hicieron la convocatoria a través de sus respectivas páginas para que fuera un éxito esta actividad en la que los ganadores se llevaron premios en efectivo que ellos mismos entregaron.
Guía para padres para entender qué es "farmear aura", fenómeno viral entre los jóvenes | GLOSARIO
El “aura” se convirtió en una forma de medir qué tan “cool”, seguro o impresionante parece alguien entre los jóvenes. Te explicamos qué significa, qué son los puntos de aura y qué deben conocer los padres.
¿Qué significa 'Aura' para los jóvenes?
En el lenguaje de internet, tener "aura" significa proyectar una presencia que otras personas consideran atractiva, interesante, segura o simplemente genial.
Merriam-Webster explica el uso contemporáneo de aura dentro de la expresión aura farming como una cualidad asociada con ser impresionantemente "cool", encantador o atractivo. Cambridge, por su parte, define aura farming como realizar acciones con la intención de mostrar una personalidad que otros admiren o consideren interesante.