Bad Bunny, cantante puertorriqueño, se 'comió' el escenario del Super Bowl con sus presentación que hasta el momento, se dice, ha sido la más vista de la historia.
Sin embargo, para llegar a tales resultados tuvo el respaldo de cientos de personas detrás de bambalinas y otras más que fungieron pequeños papeles, pero que fueron de suma importancia para lograr el éxito obtenido el 8 de febrero.
¿Cómo fue ser un 'árbol' de Bad Bunny?
Todo el proceso del show requirió de gran escenografía con diferentes lugares en donde el 'Conejo malo' se desplazó contando una historia que mostraba lo que era ser latinoamericano, su sabor, sus raíces, sus creencias.
El trabajo era uno de los puntos más destacados, pues mostró lo trabajadores que son los latinos, mostrado más de 30 oficios que suelen desempeñarse en países como Puerto Rico, México, Venezuela, Cuba, entre otros.
La agricultura es uno de los más importantes y precisamente un hombre llamado Nikolai, que fungió como "árbol", contó la experiencia de haber participado en la escenografía del cantante de éxitos como 'Mónaco' y 'Andrea'.
Su día comenzó desde temprano, tomando un refrigerio, luego rumbo al estadio, una pequeña parada en donde pudo ver de lejos a Lady Gaga, posteriormente comenzaron el show y finalmente regresó a casa tras el éxito rotundo.
Los comentarios del posteo fueron una serie de divertidos señalamientos, en donde mencionaron la "envidia" que sintieron hacia un "pasto", mientras otros preguntaron cómo logró llegar a obtener aquel puesto.
- "Querido diario le tuve envidia a un pasto jajaja".
- "Se podría decir que es un trabajo de planta?".
- "Amigo donde se anotaba uno para ser arbol?".
- "Nunca quise ser un arbusto tanto en mi vida".
- "Este va a ser el mejor disfraz de Halloween de este año".
- "Cuando literalmente te toca ser el Árbol 5".
- "Estoy tan celoso de ti".
¿Cómo fue el Medio Tiempo de Bad Bunny?
El espectáculo de Medio Tiempo del Super Bowl LX no fue simplemente una pausa musical en el juego; fue la coronación de Bad Bunny como el arquitecto de la cultura popular contemporánea.
En apenas 13 minutos, Benito Antonio Martínez Ocasio logró lo que parecía imposible en el mercado anglosajón más conservador: detener el tiempo y obligar al mundo a mirar a través de un lente caribeño, sin subtítulos y sin concesiones.
Lo que vimos el 8 de febrero fue una subversión del espacio. Tradicionalmente, los shows de Medio Tiempo apuestan por luces de neón y futurismo. Bad Bunny, en cambio, llevó la calidez del trópico al Levi's Stadium.
La puesta en escena fue una oda a la cotidianidad puertorriqueña. Al recrear escenarios como puestos de piraguas, mesas de dominó y una iglesia local, el artista no solo presentó un show, sino que realizó un ejercicio experimental.
No estábamos en California; estábamos en una fiesta de marquesina en Puerto Rico. Esta autenticidad visual fue lo que permitió que el contenido en TikTok explotara, pues cada rincón del escenario era un marco perfecto para la narrativa digital.
La aparición de Lady Gaga para interpretar una versión tropicalizada de "Die With A Smile" rompió el internet. Fue el puente perfecto entre el pop estadounidense y el ritmo latino, demostrando que la música de Bad Bunny es el nuevo lenguaje universal.
Al traer a Ricky Martin, Benito rindió homenaje a la "Explosión Latina" de los 90, pero con una diferencia clave: esta vez, el artista latino no tuvo que cantar en inglés para ser el protagonista. Fue Ricky quien se sumó al mundo de Bad Bunny, y no al revés.
La verdadera genialidad del evento radicó en su ecosistema digital. Mientras Bad Bunny sudaba bajo los focos, millones de usuarios en TikTok ya estaban "co-creando" el show. El uso de sonidos originales permitió que la audiencia no fuera una espectadora pasiva. Cada persona con un teléfono se convirtió en un director de cámaras, un crítico o un bailarín de apoyo.
Con más de 3 mil 218 millones de visualizaciones en apenas 48 horas, el evento demostró que el Super Bowl ya no se gana en el marcador de la televisión, sino en la viralidad del Para Ti.
Al cerrar con "El Apagón", Bad Bunny no solo cerró un concierto; selló una era. La bandera de Puerto Rico ondeando en el prime time de EE. UU. fue el recordatorio de que el motor de la industria hoy habla español y baila reguetón.
KVS