Rubie Boyton es una joven originaria de Ashford, quien vivía una vida ordinaria hasta que a los 16 años vivió algo que cambió su vida para siempre.
La joven fue diagnosticada con una afección cardiaca que es potencialmente mortal después de que sus síntomas fueran desestimados por su médico de cabecera, quien le aseguró que solo se trataba de ansiedad.
Desestimaron sus síntomas como ansiedad y terminó con daño cerebral
Una joven a los 16 años terminó siendo diagnosticada con una afección cardiaca que le provocó daño cerebral, pero esto después de que sus primeros síntomas fueran ignorados y considerados como provocados por ansiedad.
Esto después de que sufriera dos convulsiones. Su madre la llevó al médico para que la revisaran y realizarle estudios, pero este no le realizó ninguna prueba y solo le recetó medicamentos antiinflamatorios.
Pero días después la joven se desplomó en un parque cerca de su casa, donde su amiga le practicó reanimación cardiopulmonar hasta que llegaron los equipos de emergencia para ser trasladada en helicóptero al King's College Hospital de London, donde fue inducida en coma.
Tras realizarle estudios fue que se le diagnosticó taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica (TVPC), afección que causa desmayos, convulsiones y paro cardíaco repentino.
La joven que sufrió un paro cardiaco al desplomarse provocó que su cerebro estuviera sin oxígeno por más de 30 minutos, causando daños, como imposibilidad para caminar y hablar.
Por su parte, su madre, Kim, de 42 años, ha roto el silencio al hablar de su historia, asegurando que está molesta incluso con ella misma.
“Rubie no se merecía esto (…) Estoy furiosa. El servicio de emergencias NHS 111 me dijo que tomara paracetamol y que estaría bien. Me molesta mucho que no le dijeran que se hiciera un chequeo. No sé por qué no insistí en que le hicieran más pruebas. Pensé que si eso era lo que me decía el médico de cabecera, debían saberlo. También estoy enfadada conmigo misma por no haber pedido más pruebas”.
Actualmente la joven tiene 18 años de edad y su madre afirma que ha presentado mejorías, aunque sigue sin poder caminar ni hablar. Ya ha aprendido a comunicarse y algunos de los reflejos de su mano se han recuperado.
Su mamá afirma que, aunque en primera instancia ella no nota los cambios, al ver videos se da cuenta de los grandes avances que ha tenido la joven.