¿Por qué tienen un agujero los cortauñas y para qué sirve realmente?

Aunque hemos visto muchos cortauñas a lo largo de nuestra vida, lo cierto es que todavía es desconocido para muchos la razón del pequeño agujero que tienen algunos modelos; aquí te lo explicamos.

Por qué tienen un agujero los cortauñas. | ESPECIAL
Ciudad de México /

¿Por qué los cortauñas tienen un agujero? La verdad detrás de esto es mucho más sencilla de lo que pensamos.

Todo se trata de una herramienta para facilitar su uso y transporte, pues nunca sabemos cuándo podremos necesitar de ellos; aunque suelen ser pequeños es fácil llegar a olvidarlos, por ello es que se les colocó un hoyo.

¿Para qué sirve el agujero de los cortauñas?

Algo que debemos tomar en cuenta es que el ser humano busca constantemente facilitarse la vida, especialmente porque con el tiempo tenemos más y más saturación mental, lo cual vuelve complicado recordar pequeños detalles.

Por ello es que los cortauñas tienen un agujero al final del mango, el cual puede usarse para colocarles una cinta, ya sea listón, hilo o cadena con el objetivo de que puedas llevarlo en tu llavero, bolso, cartera u otro objeto que vaya contigo a todas partes.

La idea es simple, pero bastante útil cuando solemos tener 'la cabeza' en todas partes, de manera que la respuesta es así se rápida; a veces podemos encontrarlos ya con una ligera cadena incluida la cual busca precisamente hacer que su traslado sea seguro.

El cuidado de las manos y los pies es una práctica higiénica que acompaña a la humanidad desde sus orígenes. Sin embargo, la existencia de una herramienta específica, segura y accesible para este propósito es un logro relativamente reciente en la historia de la tecnología doméstica, pero ahora ya sabes para qué les colocaron ese pequeño hoyo.

¿De dónde provienen los cortauñas?


Antes de la invención del cortauñas moderno, el mantenimiento de las uñas dependía de herramientas genéricas de corte. En la antigüedad clásica, tanto en Grecia como en Roma e incluso en Egipto, muchos años atrás, las clases acomodadas acudían a "barberos" públicos o empleaban sirvientes especializados para rebajar las uñas mediante el uso de navajas, cuchillos afilados y piedras abrasivas para el limado.

La transición hacia un dispositivo especializado comenzó a gestarse en la segunda mitad del siglo XIX en los Estados Unidos, impulsada por la Revolución Industrial y la producción estandarizada de metales.

El desarrollo del cortauñas actual se consolidó a través de tres hitos clave de patentamiento:

  • 1875 (Valentine Fogerty): Registró la primera patente oficial asociada a este campo. Su diseño consistía en un "recortador de uñas redondo" que operaba más como una lima circular mecánica que como un objeto de corte directo.
  • 1881 (Eugene Heim y Celestin Matz): Introdujeron una patente que sentó las bases del mecanismo de pinza, aproximándose al diseño funcional contemporáneo.
  • 1886 (John H. Hollman): Patentó un modelo que perfeccionaba la alineación de las hojas curvas, optimizando la presión necesaria para cortar el material de la uña sin astillarlo.

Fue hasta la década de 1940 que la compañía W.E. Bassett Company revolucionó el mercado con el lanzamiento de la marca "Trim". Al implementar métodos avanzados de forja de acero y automatización industrial, lograron reducir el costo de producción a fracciones de centavo por unidad. 

Este hito convirtió al cortauñas en un artículo omnipresente, estandarizando el diseño de dos hojas curvas contrapuestas y una palanca superior que se utiliza en la actualidad en la mayor parte del mundo.


KVS

  • Karla Vázquez
  • karla.vazquez@milenio.com
  • Coordinadora de la Unidad de Tráfico en Milenio digital. Periodista con interés por temas de política, policiaco, farándula, internacional, tendencias y virales. Fan de la música, diversidad cultural, arte, animalitos y el feminismo.

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