Salvador Chávez, conocido como Xava Tolvanera, actor, gestor cultural y representante de la Nación Irritila, continúa impulsando la preservación de las raíces ancestrales en la región a través de actividades comunitarias y encuentros con distintos sectores de la población.
Recientemente, participó en un campamento realizado en una zona rural cercana al municipio de San Pedro, Coahuila, donde compartió su conocimiento con jóvenes y miembros de grupos scouts.
"Nuestra presencia en diferentes actividades, forma parte de una serie de invitaciones que recibimos tras el reconocimiento de derechos constitucionales a los pueblos originarios en el estado. Esto ha despertado el interés de muchas personas por reconectar con su identidad cultural", explicó.
Tolvanera dio a conocer que existe una afinidad natural entre las actividades scouts y las prácticas de los pueblos originarios, especialmente por su vínculo con la naturaleza.
"Varios grupos adoptan nombres de inspiración indígena, lo que ha facilitado la colaboración. En estos encuentros, mi labor consiste principalmente en transmitir la tradición oral de la cultura Irritila, además de invitar a niños, jóvenes y adultos a que participen en dinámicas como tiro con arco y uso de la onda, todo esto orientado a revitalizar la memoria ancestral".
El también depositario de relatos heredados por generaciones señaló que actualmente su comunidad atraviesa un proceso de reorganización interna, con el objetivo de armonizar las disposiciones legales con sus usos y costumbres.
"Este trabajo ha derivado en una mayor presencia en diversas comunidades, así como en la invitación a participar en actividades organizadas por universidades, colectivos deportivos, artesanos y exploradores", recalcó.
La institución que representa, Irritilas Centro Cultural A.C., con sede en Torreón, mantiene contacto con la ciudadanía a través de redes sociales y plataformas digitales, lo que ha permitido fortalecer el vínculo con la población lagunera.
Historias de la región
Tolvanera comparte historias aprendidas desde su infancia, transmitidas por sus abuelos y otros miembros de la comunidad. Asimismo, aborda temas cotidianos que revelan la permanencia de la herencia indígena en la vida actual, como las tradiciones culinarias y rituales.
"Un ejemplo es la reliquia, donde la relación entre alimento y práctica religiosa tiene raíces profundas en las culturas originarias. También están las gorditas de cocedor, cuya base prehispánica se mantiene vigente, reflejando la continuidad de prácticas milenarias adaptadas al presente", afirma.
El promotor cultural subrayó que estas actividades generan un impacto positivo en personas de todas las edades. Mientras los adultos redescubren el entusiasmo por aprender, niñas, niños y jóvenes muestran una notable capacidad de reflexión. "Es una experiencia que rompe esquemas generacionales", sostiene.
Finalmente Xava Tolvanera, resaltó que existe un creciente interés en la región por comprender, preservar y compartir el legado cultural de los pueblos laguneros, lo que fortalece el sentido de identidad y pertenencia en la comunidad.