En la Universidad Juárez del Estado de Durango, especialistas desarrollan estudios orientados a fortalecer la resiliencia del sector agropecuario en la Comarca Lagunera, destacando el potencial de la verdolaga como cultivo estratégico frente a condiciones climáticas adversas.
El doctor José Luis García Hernández, jefe del Departamento de Investigación de la Facultad de Agricultura y Zootecnia, quien forma parte del Sistema Nacional de Investigadores en nivel 3, distinción que poseen únicamente tres académicos en toda la región, asesora a Aarón David Lugo Palacios, con su proyecto centrado en el análisis integral de esta planta.
"La verdolaga, considerada desde hace siglos como alimento básico por pueblos originarios como los Irritilas, Kikapúes y Apaches, destaca por su alto contenido proteico y su adaptación natural a entornos áridos. A pesar de su valor nutricional y su presencia histórica en la dieta regional, su uso ha disminuido debido a la agricultura intensiva", explica García Hernández.
Por su parte, Aarón Lugo quien cursa el programa institucional de doctorado en Ciencias Agropecuarias y Forestales de la UJED, refiere que el estudio busca recuperar este recurso nativo mediante la evaluación de su comportamiento en condiciones agroclimáticas de la región.
"Entre los avances alcanzados, se ha determinado la aptitud de este cultivo en zonas agrícolas clave como la zona metropolitana de La Laguna, así como en municipios como San Pedro y Tlahualilo, identificando periodos óptimos de siembra con base en variables meteorológicas".
Cultivos tradicionales
Menciona que dicha investigación incorpora herramientas geoespaciales y datos de estaciones climáticas para definir las áreas más adecuadas para su producción, respondiendo a interrogantes fundamentales sobre dónde y cuándo cultivarla.
"Estamos en la fase experimental, los resultados han mostrado una notable tolerancia de la verdolaga a la salinidad en el agua de riego. A diferencia de otros cultivos como la alfalfa, que reduce su productividad en niveles relativamente bajos, esta especie puede soportar concentraciones salinas considerablemente más altas sin afectar de forma significativa su desarrollo", señala.
También se analizan distintos genotipos provenientes de regiones como Morelos, Querétaro y Xochimilco, los cuales han presentado comportamientos similares ante condiciones adversas, lo que refuerza su viabilidad como opción agrícola.
"Actualmente el proyecto se encuentra en etapa de evaluar la respuesta de la planta al estrés hídrico, mediante la aplicación de riegos por debajo de sus requerimientos. Este proceso permitirá estimar el impacto en el rendimiento y definir estrategias de manejo en escenarios de escasez de agua", advierte Lugo Palacios.
Ambos investigadores subrayan que el objetivo no es sustituir cultivos tradicionales, sino diversificar las alternativas productivas con opciones científicamente sustentadas y económicamente viables. "Con esto se busca contribuir a la adaptación del campo lagunero frente al cambio climático, promoviendo cultivos resistentes y benéficos", concluye Aarón Lugo.