Los juegos son esenciales para el desarrollo cognitivo de los niños en etapa escolar. A través de ellos mejoran su capacidad para comunicarse, pensar, comprender, recordar, imagina y predecir, pues con el juego tienen la posibilidad de resolver problemas, crear y experimentar constantemente. Por ello es importante conocer aquellos con que puedan desarrollarse y divertirse.
Para Raising Children Network, una de las cosas más importantes cuando se trata del juego de los niños es que los padres y/o tutores sean sus compañeros en este aspecto, pues serán excelentes guías para que aprenda nuevas cosas o para practicar lo aprendido en el aula, además de fortalecer el vínculo que se tenga.
Los menores que se encuentran en etapa escolar, entre los 5 y 8 años de edad, suelen absorber información rápidamente y les interesa aprender en todo momento, pero el inicio de la primaria puede ser algo agotador y confuso para ellos, pues deben cambiar su rutina, conocer nuevas reglas y estilos de aprendizajes más formales. Por ello, la paciencia de padres, tutores y maestros es crucial en esta etapa.
Para enseñar a los niños mientras se divierten, recomiendan las siguientes actividades:
- Jugar juegos de mesa, crucigramas sencillos, sopas de letras, entre otros clásicos.
- Proporcionar rompecabezas y animar al menor a resolverlos de forma independiente.
- Leer libros, cantar canciones, contar chistes y acertijos juntos. También una manera creativa de jugar es inventar palabras nuevas o pensar en palabras que rimen.
- Hacer uso de juegos de apilamiento y construcción o con cajas de cartón.
- Cocinar juntos, pidiendo a los pequeños que ayuden a medir y pesar los ingredientes.
- Hacer listas de la compra o planificar eventos juntos.
- Ir a nuevos lugares y compartir nuevas experiencias, como ir al parque o hacer actividades como ir a un museo.
- Jugar al aire libre.
- Proporcionar materiales para jugar cosas que impliquen ensuciarse, como pintar con las manos.
Conocer los intereses de los menores es necesario para proporcionarles ideas que puedan engancharlo, al igual que es buena idea que el menor tome la iniciativa en el juego cada que pueda, pues aprenden mejor si la actividad les llama la atención.