América Latina se acerca a un punto crítico: habrá cada vez más personas que necesiten cuidados y no suficientes trabajadores para atenderlas.
La Organización Internacional del Trabajo estima que la demanda en este sector pasará de 7.5 millones en 2023 a 15.2 millones en 2050, un crecimiento que anticipa presión sobre familias, sistemas de salud y mercados laborales.
Más adultos mayores, menos cuidados disponibles
El cambio demográfico ya está en marcha. La población envejece con rapidez en la región, lo que incrementa la necesidad de atención para adultos mayores. Al mismo tiempo, más mujeres participan en el mercado laboral, reduciendo la disponibilidad de cuidados no remunerados en el hogar.
Este doble efecto empuja la demanda de servicios formales tanto para personas mayores como para el cuidado infantil, en un contexto donde la oferta no crece al mismo ritmo.
Un trabajo esencial, pero mal pagado
Pese a ser clave para la economía y el bienestar social, el trabajo de cuidados sigue marcado por bajos salarios y condiciones precarias. La Organización Internacional del Trabajo advierte que estas ocupaciones continúan infravaloradas, lo que dificulta atraer y retener personal suficiente.
En América Latina, además, el problema se agrava por la alta informalidad: cerca del 47% del empleo no cuenta con condiciones formales, lo que limita el acceso a capacitación y estabilidad.
La formación, el cuello de botella
El informe también pone el foco en la falta de capacitación. Solo el 15.6% de las personas en la región ha participado en formación reciente, una cifra que crece entre trabajadores formales, pero que deja fuera a millones en la informalidad.
Sin habilidades actualizadas, cubrir la creciente demanda será aún más difícil.
A nivel global, la demanda de trabajadores de cuidados crecerá de 85 a 158 millones hacia 2050. Sin embargo, América Latina enfrenta un desafío adicional: expandir rápidamente su fuerza laboral en el sector mientras mejora las condiciones para evitar una crisis estructural.
Al presentar el informe, el director general de la Organización Internacional del Trabajo, Gilbert Houngbo, resumió el reto: el aprendizaje permanente será clave para conectar los empleos actuales con las oportunidades del futuro.
Si no hay inversión suficiente en formación y mejores condiciones laborales, la advertencia es clara: la escasez de cuidadores podría convertirse en uno de los principales problemas sociales y económicos de América Latina en las próximas décadas.
Con información de EFE / JCM