Hay personas que parecen estar siempre un paso adelante: salen de casa con tiempo, avanzan deprisa por la calle y mantienen un ritmo acelerado incluso cuando nadie las espera.
Si caminar rápido es algo habitual en ti, quizá te hayas preguntado por qué lo haces. La respuesta podría estar relacionada con algo más que la costumbre de andar deprisa.
La velocidad al caminar ha sido estudiada como una posible señal asociada con determinados comportamientos y rasgos de personalidad. Uno de los aspectos que más llama la atención es su relación con la forma en que algunas personas afrontan sus responsabilidades y administran sus actividades cotidianas.
¿Qué relación existe entre caminar rápido y la personalidad?
Una investigación encabezada por el psicólogo Yannick Stephan analizó a más de 15 mil adultos y encontró una asociación entre una mayor velocidad al caminar y puntuaciones más altas en rasgos relacionados con la responsabilidad y la automotivación.
Esto no significa que caminar rápido permita determinar la personalidad de alguien. La velocidad de marcha también está influida por factores como la edad, la condición física, el lugar donde se camina y las circunstancias del momento.
Sin embargo, el hallazgo resulta interesante porque ciertos patrones de comportamiento pueden aparecer juntos. Una persona con tendencia a mantenerse activa, cumplir objetivos y reducir tiempos de espera podría también desplazarse con mayor rapidez como parte de sus hábitos cotidianos.
¿Caminar rápido significa que sabes aprovechar mejor el tiempo?
Aquí aparece una de las partes más interesantes de este comportamiento. Caminar deprisa puede formar parte de una manera general de organizar el día en la que se intenta aprovechar cada minuto.
No necesariamente implica ansiedad o impaciencia. En algunos casos, simplemente puede reflejar una persona orientada hacia sus actividades, que busca llegar antes a un lugar o pasar rápidamente de una tarea a otra.
El médico y divulgador Sermed Mezher, citado por AS, también señala que la velocidad de marcha puede relacionarse con el nivel de activación y la respuesta del sistema nervioso ante el entorno. Aun así, estos elementos no deben interpretarse como una regla para clasificar a las personas.
Lo que puede revelar este hábito sobre ti
Si sueles caminar rápido incluso cuando no tienes prisa, lo importante no es pensar que tus pasos definen tu personalidad, sino observar si ese comportamiento forma parte de un patrón más amplio.
Por ejemplo, podría coincidir con hábitos como planificar actividades, evitar perder tiempo, mantenerte enfocado en una tarea o sentir satisfacción al completar pendientes.
También hay que considerar el contexto. Una persona puede caminar rápidamente cuando está sola y reducir el paso cuando acompaña a alguien más. Por eso, una caminata aislada dice poco sobre quién eres.
La próxima vez que descubras que avanzas por la calle mucho más rápido que quienes te rodean, quizá no sea simplemente porque tienes prisa.
La ciencia ha encontrado una asociación interesante entre la velocidad al caminar y ciertos rasgos relacionados con la forma de afrontar el día, aunque ningún paso puede convertirse por sí solo en un test de personalidad.
JCM