El cáncer de mama está tocando más puertas en Tamaulipas. En lo que va del año, 890 mujeres han sido diagnosticadas con este tipo de tumores malignos, una cifra que representa un aumento de 34% respecto al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaban 663 casos.
Son 227 detecciones más en apenas un año y una cifra que coloca a la entidad en el sexto lugar nacional, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, con corte a la segunda semana de septiembre.
Jalisco encabeza la lista con 3 mil 033 casos, seguido de Ciudad de México, con 2 mil 113; Estado de México, con mil 805; Chihuahua, con mil 474, y Nuevo León, con mil 027. Tamaulipas, por su parte, ya se acerca al millar, con 890 casos.
Tamaulipas llega a octubre con más casos de cáncer de mama
Con ese registro se llega a octubre, el llamado mes rosa, cuando las campañas para prevenir y detectar a tiempo el cáncer de mama vuelven a llenar espacios, pero también cuando las cifras recuerdan que detrás de cada número hay una mujer y una historia.
Lupita Ostos Villarreal, presidenta de la Alianza contra el Cáncer de Mama, insiste en algo que puede marcar la diferencia: no esperar. Revisarse, acudir al médico ante cualquier cambio y realizarse los estudios que correspondan.
Piden más recursos para medicamentos y estudios oncológicos
Pero su llamado no se quedó en las mujeres. También puso la mira en los diputados federales de Tamaulipas, a quienes pidió pelear por más recursos para salud en el presupuesto de 2027.
“Hacemos un llamado urgente y desesperado para que dentro de la discusión del presupuesto de egresos para el 2027 se asignen los recursos de salud necesarios”, señaló, al reclamar mayores recursos para medicamentos y estudios oncológicos.
La organización que encabeza intenta cubrir algunos de esos huecos apoyando a mujeres con mastografías, ultrasonidos, medicamentos, prótesis mamarias y pelucas oncológicas, entre otras acciones.
Ostos Villarreal también habló de los hábitos que pueden aumentar los riesgos: sedentarismo, mala alimentación, obesidad, tabaco y alcohol. Y advirtió que los problemas mamarios ya no son un asunto exclusivo de mujeres adultas.
“Tenemos también mujeres con nódulos, que no son malignos, desde los 14 años”, comentó. Por eso insiste en que la prevención no puede comenzar cuando aparece el cáncer. Tiene que empezar mucho antes, con atención a los cambios del cuerpo y con la decisión de no dejar para después una revisión.
Detectar a tiempo puede cambiar el panorama
Dijo que los 890 casos registrados hasta septiembre no son solamente una estadística. Son 890 historias que recuerdan que, cuando se habla de cáncer de mama, detectar a tiempo puede cambiarlo todo.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se trata de una enfermedad en la que células de la mama alteradas se multiplican sin control y forman tumores que, de no tratarse, pueden propagarse por todo el cuerpo y causar la muerte.
Las células cancerosas comienzan a desarrollarse dentro de los conductos que producen leche del seno. El cáncer en estadio 0 (in situ) no es letal y se puede detectar en fases tempranas. Las células cancerosas se pueden propagar al tejido mamario cercano (invasión), lo que produce nódulos o engrosamiento.
Los cánceres invasivos pueden propagarse a los ganglios linfáticos cercanos o a otros órganos (metástasis). Las metástasis pueden poner en peligro la vida y ser mortales.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
El tratamiento se basa en las características de la persona, el tipo de cáncer y su propagación. Se combate mediante una combinación de cirugía, radioterapia y medicación.
Algunos factores aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, como el envejecimiento, la obesidad, el consumo nocivo de alcohol, los antecedentes familiares de cáncer de mama, el historial de exposición a radiación, el historial reproductivo (por ejemplo, la edad de inicio de lraos periodos menstruales y la edad en el primer embarazo), el consumo de tabaco y el tratamiento hormonal posterior a la menopausia.
Alrededor del 80% de los casos de cáncer de mama corresponden a mujeres sin factores de riesgo modificables aparte del género (mujer) y la edad (más de 40 años).
Los antecedentes familiares aumentan el riesgo de padecerlo, pero la mayoría de las mujeres a las que se les diagnostica no tienen dicho factor. La falta de estos antecedentes no necesariamente significa que el riesgo de que una mujer padezca cáncer de mama sea bajo.
JETL