Cuando una pareja se ha distanciado emocionalmente o ha venido arrastrando conflictos, pareciera que sólo hay dos vías para arreglar su situación: separarse o aplicar técnicas para dar con una solución a mediano o largo plazo; dejando de lado por default a la herramienta clave que el Instituto Gottman detectó para las crisis de pareja: las pequeñas acciones.
Aunque en sí, explica el Instituto, lo que fortalece la relación no es perse el halago, el beso apasionado o la mirada atenta; sino el hecho de hacerlos una costumbre e incorporarlos. Y para dar ese primer paso, el Instituto propone diez sencillas tareas cuyos resultados podrían comenzar a manifestarse en 24 horas.
¿Se puede mejorar una relación en un día?
No hay magia ni milagro detrás de la mejora tan expedita, sino un efecto psicológico que John M. Gottman bautizó como “la regla del 5:1” de las parejas estables: por cada interacción negativa que haya en la relación (crítica destructiva, actitudes defensivas, etcétera), debe haber otras cinco o más positivas.
Según su investigación, las parejas que implementan esta fórmula se vuelven mucho más capaces de abordar los conflictos con delicadeza y de estar abiertos a una negociación; mientras mantienen la positividad y cercanía. Y, usualmente, dichas acciones positivas están en las conductas del día a día.
1. Observar cuando tu pareja quiere conectar contigo
Cada persona tiene su propias maneras de mostrar afecto: regalos, tiempo de calidad o afición a abrazar.
Si bien puede haber casos donde ambas partes comparten el mismo lenguaje de amor, otras son completamente diferentes. Aún así, en ambas circunstancias, especialmente en la última, será crucial conocer cuáles son las acciones y los esfuerzos de nuestra pareja por conectar con nosotros. Y una vez identificadas, la sugerencia es volcar toda nuestra atención a ellas.
Aunque la sugerencia es abordar las discusiones con calma y empatía, la realidad es que no suele ser el común denominador. Por el contrario, es mucho más probable que se desencadenen emociones como el enojo o la frustración, incluso orillando a ambas partes a poner pausa a la conversación.
Y aunque esto va en contra del consejo del Papa Francisco —donde sugería no irse a dormir con una guerra fría en la cama—, la recomendación del Instituto Gottman es “tomarse un tiempo para la calma”. Es decir, reflexionar sobre las emociones, los factores que la provocaron y las necesidades antes de reanudar la conversación.
3. Pláticas constructivas
Sin embargo, reanudar una discusión no es garantía de éxito, sino el equilibrio entre expresar nuestros sentimientos y necesidades sin culpar a alguien. O en otras palabras, asumir las responsabilidades que tuviéramos dentro del dilema, escuchar atentamente a la otra parte y exponer respetuosamente las opiniones propias.
4. Acordar reuniones de pareja
Las citas no son exclusivas para la etapa del enamoramiento. Por el contrario, especialistas recomiendan que los matrimonios, concubinatos o las relaciones longevas busquen espacios para seguir implementándolas, pues son clave para fortalecer la intimidad —la cual el Instituto define como “esa sensación de ser profundamente conocido por la otra persona”—.
“Ser conocido es compartir tus secretos, revelar lo mejor de ti y también revelar las partes de ti de las que no estás orgulloso u orgullosa”.
Es importante señalar que, además de disfrutar una buena cena o una película divertida, el objetivo de estas reuniones es ponerse al día, así como reconocer las fortalezas y áreas de oportunidad de la relación. Para ello, el Instituto propone abordar estos temas de la siguiente manera:
- Turnarse para compartir cinco cosas por las que estén agradecidos
- Compartir lo que va bien en la relación
- Analizar cualquier área de preocupación
- Preguntarse: ¿Qué podría hacer la semana que viene para que te sientas más querido?
5. Un beso de seis segundos y abrazo de veinte
El afecto físico puede fortalecer el vínculo, ya que se liberan hormonas (como oxitocina y dopamina) que nos ayudan a sentirnos unidos a nuestra pareja. Y para ello no es necesario pasar toda la tarde abrazados en el sillón —si es que no tuvieran el tiempo para hacerlo—; de hecho, basta con un abrazo de 20 segundos y el beso de seis segundos.
“Hacerlo a diario mantendrá el flujo de estas hormonas que fortalecen el vínculo”.
En el caso del beso de seis segundos, John Gottman afirma que ese es el tiempo suficiente para silenciar el ajetreo mental y centrar la atención en la otra persona en ese instante, así como:
- Ampliar tus conocimientos sobre el estilo de besos de tu pareja
- Incrementa el cariño y la admiración
- Puede ser una forma de autocalmarse
- Reduce el cortisol (la hormona del estrés) y aumenta la oxitocina (la hormona del amor)
6. Pregunta a tu pareja cómo quieres que le demuestren su amor
Es decir, entender cómo tu pareja da y recibe amor; especialmente si ambos difieren en sus lenguajes de amor: quizá para uno sean las palabras de afirmación y regalos, mientras para el otro sea tiempo de calidad y contacto físico.
Así, y en un acto recíproco, debe haber un esfuerzo por demostrar el cariño y amor de la forma que mejor le funcione.
7. Hablar desde el “yo” durante los conflictos
Pese a su connotación negativa, las discusiones pueden ser una oportunidad de crecimiento para las parejas. Pero el “arte de discutir” depende de varios factores, entre ellos, abordarse con el lenguaje adecuado: hablar desde nuestra perspectiva y por nuestros sentires.
8. Demostrar diariamente que te importan sus necesidades y que la apoyas
Este interés se manifiesta con acciones tan sencillas como despedirse por la mañana, darse un abrazo cuando se reencuentran al final del día, preguntar cómo les fue en su día o acordarse de su dulce favorito y comprárselo al ir a la tienda. “Cuando priorizas el bienestar de tu pareja, demuestras que te importa y que la apoyas”.
9. En las discusiones… comprender a la pareja
Las parejas se conforman de personas (a veces) completamente diferentes en valores, gustos, costumbres, etcétera. Y esto se observa mucho más durante las discusiones.
Por ello, es crucial hablar de sus diferencias con respeto y encontrar soluciones de compromiso que beneficien a ambas partes; esto se logra, primero, conociendo sus necesidades básicas y luego identificar en qué aspectos pueden ser más flexibles para respetar dichas necesidades.
10. Cuidar de ti mismo o misma
El autocuidado es importante antes de empezar a procurar a la pareja. Por ello, los pequeños gestos también deben estar enfocado al bienestar propio.
ASG