El 11 de marzo del año 2020 quedó grabado en la memoria de los habitantes de Nuevo León como el día en que inició una era de incertidumbre con el primer caso confirmado de SARS-CoV-2.
Hoy, a seis años de distancia, el panorama es radicalmente distinto: el estado suma apenas cinco casos positivos en lo que va del 2026.
De acuerdo con el corte de la semana 8 de la Secretaría de Salud federal, la enfermedad ha pasado de ser una crisis de salud pública a una presencia mínima en las estadísticas.
De los contagios reportados este año en territorio regio, tres corresponden a mujeres y dos a hombres.
El desplome de las cifras
La reducción de la enfermedad ha sido constante y acelerada en el último bienio.
Al cierre del 2025, Nuevo León reportó 539 casos positivos, lo que representó una caída del 52.55 por ciento en comparación con los mil 136 pacientes atendidos en el 2024.
Esta tendencia no es exclusiva del estado; a nivel nacional, México registró 14 mil 123 casos en 2024, cifra que bajó a 7 mil 256 en 2025, marcando una reducción del 48.62 por ciento en el país.
Brecha de género en los contagios
Un dato que sobresale en el histórico acumulado del 2024 a la fecha es la prevalencia en el sexo femenino.
De los mil 680 casos positivos registrados en Nuevo León en este periodo, el 64.94 por ciento han sido mujeres (1,091 casos), frente al 35.06 por ciento en hombres (589 casos).
rga