M+.- La sexualidad en la vejez existe. Así como se hace en la adolescencia o adultez, las y los adultos mayores también pueden y tienen derecho a explorar y redescubrir sus deseos y placeres, pese a los cambios físicos y hormonales.
“Envejecer no significa renunciar al placer; significa que el placer evoluciona. Y afortunadamente hoy en día contamos con herramientas que nos permiten seguir disfrutando de una vida sexual plena”, señaló Fernanda Zárate, sexóloga y vocera de Lelo, en entrevista con MILENIO.
Es ahí cuando los juguetes sexuales pueden convertirse en una herramienta ideal para vivir y explorar la sexualidad en esa etapa de la vida.
¿Cómo saber cuál es el mejor?
El mercado de los juguetes sexuales ha registrado un rápido crecimiento en los últimos años. Según Straits Research, esta industria se valuó en más de 40 mil millones de dólares en 2025 y se espera que supere los 91 mil millones para el 2034.
Ante esta gran diversidad —que pudiera resultar abrumadora y confusa —, Zárate recomienda que la búsqueda por un juguete sexual se rija por las necesidades de la persona o pareja, antes que por el color o el modelo que más les llamó la atención.
“El mejor juguete no es el más famoso ni el más potente, sino el que se adapta a las necesidades, a la salud y a los objetivos de cada persona”.
Vibradores externos
Puede ser una opción para las mujeres en perimenopausia o menopausia; y por lo cual comienzan a experimentar falta de lubricación, menor sensibilidad a la penetración, cierto dolor o ardor durante los encuentros, entre otros padecimientos.
Para estos casos —de menor sensibilidad o molestias originadas por sequedad vaginal —, la vocera de Lelo sugiere el uso de succionadores de clítoris, balitas con altos niveles de potencia o los modelos estilo “Magic Wand”; los cuales, explicó, generan una “estimulación eficaz y sin demasiada presión”.
Dilatadores vaginales
La disminución de estrógenos, también propia de la menopausia, provoca cambios en la elasticidad de los tejidos vaginales: desaparecen las rugosidades, las paredes quedan completamente lisas y hay menor sensación a la penetración e incluso dolor.
Ante ello, se puede recurrir a los dilatadores vaginales, apoyándose en lubricantes y algunos ejercicios para trabajar el piso pélvico. “En esta etapa es súper importante un abordaje integral de nuestra sexualidad”, destacó Zárate.
Masajeadores y anillos para los hombres
La sexualidad masculina suele reducirse a tener erecciones grandes y sustanciosas eyaculaciones, sin ningún tipo de placer o ‘chance’ de descubrir nuevas experiencias eróticas. Un pensamiento que cobra factura en la vejez, específicamente con la llegada de la andropausia.
“Les genera mucha preocupación y angustia por ‘perder su condición de varón’”, dijo el sexólogo, Mario Alberto Delgado, en entrevista con MILENIO.
De ahí que la andropausia puede ser una buena oportunidad para explorar nuevas maneras de disfrutar la sexualidad; siendo una de ellas el probar juguetes como los masajeadores prostáticos o los anillos vibradores.
“Esos sí son top para sumar al encuentro penetrativo”, señaló Zárate, agregando las bombas de vacío como otra opción para estimular el pene.
Otras recomendaciones
Aunque la vejez no es sinónimo de deterioro, sí pueden presentarse ciertas afectaciones que impactan en la sexualidad, como problemas de movilidad, deterioro de la vista o pérdida de la audición.
Bajo esa línea, la sexóloga también recomienda “apostar por un juguete amable e intuitivo” en caso que la persona lo requiera así por su condición física. Algunas características a fijarse son:
- Botones grandes, en relieve o fácilmente identificables al tacto
- Controles sencillos
- Mangos ergonómicos o fáciles de agarrar.
- Materiales fáciles de limpiar y de buena calidad, tales como la silicona de grado médico.
ASG