El 4 de febrero de cada año se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha clave para sensibilizar sobre la prevención, detección temprana y tratamiento de esta enfermedad que afecta a millones en el mundo.
Esta jornada fue establecida en el año 2000 durante la Cumbre Mundial contra el Cáncer para el Nuevo Milenio en Francia, donde líderes internacionales firmaron la Carta de París, comprometiéndose a promover la investigación y mejorar los servicios para pacientes. La Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC), en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) lidera esta iniciativa global para reducir la carga de la enfermedad y unir esfuerzos contra el sufrimiento evitable.
En México, el sector salud, que involucra a la Secretaría de Salud (SSA), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), participa activamente en las actividades del Día Mundial contra el Cáncer.
Dichas instituciones promueven campañas de concienciación que enfatizan la importancia de estilos de vida saludables, como evitar el tabaco y mantener una dieta equilibrada para prevenir hasta un 40 por ciento de los casos, según lineamientos de la SSA; el objetivo es movilizar a la sociedad y recordar que la detección oportuna puede salvar vidas, alineándose con el lema global reciente “Unidos por lo Único”.
Complicaciones
El cáncer representa una de las principales causas de muerte a nivel mundial, y su agresividad varía según el tipo, lo que complica el pronóstico en etapas avanzadas. Dentro de los tumores más agresivos destacan aquellos con rápido crecimiento y alta propensión a metastatizar, como el cáncer de páncreas, que se caracteriza por síntomas tardíos y baja supervivencia a cinco años, inferior al 10 por ciento, de acuerdo con protocolos clínicos del IMSS.
Esta enfermedad progresa silenciosamente, dificultando la intervención quirúrgica en la mayoría de los casos diagnosticados. Otro de los cánceres más letales es el de pulmón, particularmente el de células pequeñas, que avanza con metástasis temprana y responde pobremente a quimioterapia y radioterapia, según guías terapéuticas del ISSSTE. En fumadores, este tipo representa un riesgo elevado, con tasas de mortalidad que superan las de otros órganos debido a su diseminación rápida al cerebro y huesos. La SSA clasifica este cáncer como prioritario en campañas, dado su impacto en la población económicamente activa.
El cáncer de hígado también figura entre los más agresivos, agravado por factores como cirrosis y hepatitis viral, comunes en México según registros del DIF nacional. Este tumor presenta una progresión fulminante en etapas avanzadas, con supervivencia limitada incluso con terapias dirigidas, como se detalla en los programas de trasplante hepático del IMSS. La detección mediante ultrasonido y marcadores tumorales es crucial, pero la falta de síntomas iniciales lo hace especialmente mortal.
Mortalidad
En México los tumores malignos se posicionan como la tercera causa de muerte, con 91 mil 562 defunciones registradas en 2023 por el Inegi en colaboración con la SSA, representando el 11.4 por ciento del total nacional y una tasa de 70.8 por cada 100 mil habitantes. Esta cifra refleja un incremento sostenido desde 2020, cuando la tasa era de aproximadamente 63.2 por cada 100 mil, un alza atribuida en parte a mejor registro de defunciones y al impacto de la pandemia de covid-19 que retrasó detecciones, según reportes anuales de mortalidad del Seguro Social.
Comparativamente, en 2020 las defunciones por cáncer alcanzaron alrededor de 80 mil casos estimados por la SSA, con una tasa nacional de 63.2, mientras que para 2023 subió a 91,562, un aumento del 14.5 por ciento en tres años. El IMSS reporta que en sus derechohabientes, la mortalidad por cáncer de mama en mujeres mayores de 20 años pasó de 7 mil 200 en 2020 a una cifra preliminar de 8 mil 451 en 2024, evidenciando un crecimiento anual promedio del 3.5 por ciento, ligado a diagnósticos tardíos durante la contingencia sanitaria.
En hombres, el cáncer de próstata lidera con tasas de 95.8 por cada 100 mil en varones mayores de 60 años en 2023, frente a 85 por 100 mil en 2020 según el ISSSTE, un incremento del 12.7 por ciento que subraya la necesidad de tamizaje con antígeno prostático. El cáncer colorrectal, con 39.9 por 100 mil en 2023 (IMSS), mostró un alza desde 35.2 en 2020, afectando más a adultos de 30 a 59 años, donde pasó de tercera a segunda causa de muerte.