Apuntan a la genética como una ventaja frente al cáncer; ayuda a la vigilancia y prevención

El médico y especialista en genética, Augusto Rojas Martínez, asegura que identificar antecedentes familiares puede abrir la puerta a una detección temprana y a tratamientos de precisión.

Los estudios periódicos y los cambios en el estilo de vida pueden formar parte de una estrategia de prevención de células cancerígenas. Héctor Téllez
Monterrey, Nuevo León /
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Conocer que en una familia existen antecedentes de cáncer puede ser una noticia difícil de asimilar, pero también representa una oportunidad para adelantarse a la enfermedad.

El doctor Augusto Rojas Martínez, médico cirujano y especialista en Genética Humana, explica que las personas que pertenecen a familias en las que existen casos de cáncer hereditario tienen la posibilidad de conocer con anticipación que presentan un mayor riesgo y, a partir de ello, establecer medidas de vigilancia y prevención.


A diferencia de quienes desarrollan un cáncer esporádico, es decir, sin un antecedente familiar claramente identificado, estas personas pueden contar con información que les permita actuar antes de que la enfermedad aparezca.

“De alguna manera, eso le puede proveer ventajas a la persona que pertenece a una de estas familias: adelantarse”, señala el especialista durante su participación en la sección “Tu Médico en Telediario”.

El médico dice que conocer que existe una mutación genética relacionada con el cáncer puede ser una noticia dura e impactante para una familia, pero destacó que actualmente la medicina cuenta con herramientas que permiten aprovechar esa información.

Para el especialista médico, uno de los principales beneficios de identificar antecedentes familiares es que permite dejar atrás la incertidumbre sobre el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer.

En una persona sin antecedentes conocidos, explica, es difícil establecer cuál es exactamente su riesgo de padecer la enfermedad y qué estudios específicos debería realizarse.

En cambio, cuando existe una mutación genética identificada, los médicos pueden determinar qué tipo de vigilancia necesita el paciente y con qué frecuencia deben realizarse determinados estudios.

Lo anterior permite detectar alteraciones en etapas más tempranas y, en algunos casos, tomar medidas preventivas antes de que se desarrolle un tumor.

Augusto Rojas Martínez, médico cirujano y especialista en Genética Humana. Jorge López
“Hoy la medicina nos da la herramienta para hacer eso”, señala.

El conocimiento de las mutaciones también ha permitido avanzar en tratamientos cada vez más específicos, diseñados para atacar las características particulares de las células cancerosas.

Uno de los avances que destaca Rojas Martínez se encuentra en algunos tipos de cáncer de mama y ovario hereditarios.

El especialista explicó que determinadas mutaciones afectan las moléculas encargadas de reparar el ADN de las células.

Cuando ese mecanismo deja de funcionar correctamente, las células comienzan a acumular daños genéticos.

El organismo cuenta de manera natural con mecanismos para eliminar las células que acumulan demasiados daños. Uno de ellos es la apoptosis, conocida también como muerte celular programada.

El problema es que, durante el desarrollo de un tumor, las células cancerosas pueden modificar o bloquear estos mecanismos y evitar su propia destrucción.

De acuerdo con el especialista, la investigación médica ha permitido desarrollar medicamentos capaces de aprovechar estas alteraciones para provocar la muerte de las células tumorales.

“En el cáncer de mama tenemos ahora medicamentos que fuerzan el mecanismo de que la célula cancerosa se muera”, asegura.

Este tipo de tratamientos forma parte de lo que actualmente se conoce como medicina de precisión, en la que el tratamiento se selecciona de acuerdo con las características moleculares y genéticas del tumor.

Otro de los ejemplos mencionados por el especialista en genética humana es el cáncer de colon.

Explica que algunos tumores presentan determinadas mutaciones que, además de estar relacionadas con el desarrollo de la enfermedad, les permiten evadir la respuesta del sistema inmunológico.

Normalmente, las células de defensa del organismo reconocen y atacan células que presentan características anormales. Sin embargo, algunas células cancerosas desarrollan mecanismos para evitar ser detectadas.

De acuerdo con el médico, estas células pueden generar señales en su superficie que funcionan prácticamente como una especie de “freno” para las defensas del organismo.

Agrega que los investigadores han logrado identificar esos mecanismos y desarrollar medicamentos que son capaces de bloquear esas señales y, al hacerlo, los linfocitos pueden volver a reconocer a las células cancerosas y atacarlas.

“Cuando se bloquea esa señal, las células de la defensa, que se llaman linfocitos, ya dejan de desconocer, ya no reconocen esa señal y atacan al tumor”, explica.

Aunque los antecedentes familiares y las mutaciones genéticas pueden desempeñar un papel importante en determinados tipos de cáncer, Rojas Martínez también hizo énfasis en aquellos factores que sí pueden modificarse.

El especialista llama a no desestimar la exposición a la contaminación, el consumo de tabaco y la obesidad, debido a que estos factores pueden contribuir a alteraciones negativas en el organismo y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades.

Por ello, conocer los antecedentes familiares no debe generar únicamente preocupación, sino convertirse en un motivo para acudir al médico y establecer una estrategia de prevención.

Señala que la identificación de factores de riesgo, los estudios periódicos y los cambios en el estilo de vida pueden formar parte de esa estrategia.

Indica que el cáncer ya no se aborda únicamente como una enfermedad que debe tratarse después de que aparece un tumor. El avance de la genética y de la biología molecular ha permitido comprender mejor cómo se originan y se comportan determinadas células cancerosas.

Ese conocimiento ha abierto la puerta a nuevas estrategias de prevención, detección y tratamiento.

“Tenemos todo un arsenal para hacer la prevención”, destaca el médico.

Ese arsenal, indica, incluye desde la identificación de personas con antecedentes familiares y el seguimiento médico, hasta medicamentos capaces de actuar sobre mecanismos específicos de las células tumorales o tratamientos que permiten al sistema inmunológico reconocerlas y atacarlas.

Señala que por ello, conocer que una familia tiene antecedentes de cáncer puede ser una noticia difícil, pero también representar una oportunidad para actuar con anticipación.

La clave, asegura Rojas Martínez, está en utilizar esa información para identificar riesgos, realizar los estudios correspondientes y aprovechar los avances de una medicina que cada vez busca atacar el cáncer de manera más específica y personalizada.


  • Pedro Delgado
  • Reportero con nueve años de experiencia en medios de comunicación. Soy parte de la familia Multimedios donde cubro causas sociales y hechos históricos de Nuevo León. Desde hace seis años hago lo propio en el ámbito docente.

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