Con la llegada de los frentes fríos, las infecciones respiratorias comienzan a aumentar y podrían alcanzar sus niveles más altos entre diciembre y enero, cuando padecimientos como la influenza, el covid-19 y el virus sincitial respiratorio representan un riesgo para la población, especialmente para niños pequeños y adultos mayores.
En “Tu Médico en Telediario”, el doctor Adrián Camacho, especialista en infectología, advirtió que el inicio de la temporada invernal representa un periodo de mayor demanda para los servicios de salud, debido al incremento de estas enfermedades, por lo que llamó a reforzar las medidas de prevención y prestar especial atención a las personas más vulnerables.
Explicó que la influenza suele comenzar a aumentar durante noviembre, alcanza una mayor circulación en diciembre y enero, y empieza a disminuir hacia febrero y marzo. A este comportamiento se suman las oleadas de covid-19 registradas durante los meses fríos y la circulación del virus sincitial respiratorio.
“Entrando octubre empiezan ya los frentes fríos y comienzan a aumentar las infecciones respiratorias, y para nuestra región, más o menos a principios de diciembre es cuando más carga tenemos y las primeras semanas de enero y febrero entonces sí se viene bastante trabajo”, señaló.
Ante este panorama, el especialista destacó la importancia de identificar las medidas de protección disponibles para los grupos de mayor riesgo.
En el caso del virus sincitial respiratorio, indicó que existe una vacuna dirigida a personas mayores de 60 años, así como a personas menores de esa edad que presentan determinadas enfermedades, principalmente cardiacas y respiratorias.
También subrayó la importancia de la vacunación durante el embarazo, debido a que los anticuerpos que genera la madre pueden transmitirse al bebé y ofrecerle protección durante sus primeros meses de vida, cuando el riesgo de complicaciones es mayor.
Camacho explicó que aunque todavía no se cuenta con una vacuna aprobada para su aplicación directa en bebés, existen anticuerpos preventivos para algunos casos. Sin embargo, señaló que su costo puede limitar el acceso.
Entre las principales medidas para reducir el riesgo de infecciones, el médico recomendó lavarse las manos con frecuencia, evitar en lo posible los lugares muy concurridos y preferir espacios abiertos o bien ventilados.
Advirtió que las manos son una vía importante para la transmisión de virus, debido a que las personas suelen tocarse el rostro repetidamente durante el día sin darse cuenta.
“Nosotros, en promedio, como adultos, nos tocamos la cara entre 12 hasta 24 veces por hora y no nos damos cuenta. Entonces si no tenemos una buena higiene de manos y tocamos superficies donde haya virus, pues nosotros mismos lo vamos a inocular al momento de este contacto”, explicó.
El especialista añadió que mantener una alimentación adecuada y realizar ejercicio de manera regular no elimina el riesgo de contraer infecciones, pero contribuye a reducir las complicaciones y a mantener una mejor condición general de salud.
Camacho también se refirió a la Klebsiella pneumoniae, una bacteria que forma parte de la microbiota humana y que puede encontrarse de manera natural en el organismo, pero que también puede provocar infecciones graves, particularmente en personas vulnerables y en hospitales.
Precisó que esta bacteria no es nueva y que las infecciones pueden presentarse tanto en hospitales como en la comunidad. Sin embargo, algunas variantes han desarrollado características que favorecen su persistencia en los servicios de salud y pueden dificultar su tratamiento.
El uso elevado de antibióticos y la exposición frecuente a entornos sanitarios forman parte de los factores que pueden favorecer la selección y propagación de bacterias resistentes, explicó.
Por ello, el médico destacó la importancia de mantener las medidas de higiene y hacer un uso responsable de los antibióticos, que deben emplearse bajo indicación médica.
Ante el próximo incremento de las enfermedades respiratorias, el llamado es a anticiparse a la temporada, mantener las medidas preventivas y proteger especialmente a los niños pequeños, los adultos mayores, las embarazadas y las personas con enfermedades crónicas.
nrm