A 200 años de relaciones diplomáticas, México y Francia refuerzan su cooperación con un eje prioritario: la ciencia como herramienta para anticipar pandemias, contener riesgos sanitarios y enfrentar los efectos del cambio climático bajo el enfoque 'Una Sola Salud'.
“El 75 por ciento de las enfermedades infecciosas emergentes tienen un origen animal. El cambio climático modifica los ecosistemas y amplifica las condiciones de aparición de nuevos patógenos”, advirtió Nicolas Broutin, ministro consejero de la Embajada de Francia en México.
“Las pandemias, como nos recordó el covid-19, no conocen fronteras y su prevención no puede limitarse a un solo sector. Estamos frente a riesgos sanitarios cada vez más frecuentes y complejos, que requieren respuestas coordinadas entre salud, medio ambiente y sociedad”.
En entrevista con MILENIO, Valérie Verdier, presidenta directora general del Instituto de Investigación para el Desarrollo (Institut de Recherche pour le Développement) IRD fue contundente: “No sabemos cuál va a ser la próxima pandemia, si va a ser de un origen viral o bacteriana, o de otros patógenos… pero sí aprendimos mucho de la pandemia covid, y eso hizo que nuestros científicos, tanto mexicanos como franceses y a nivel mundial, ya sepan cómo anticipar y diagnosticar”.
Por eso, dijo, este modelo, que integra la salud humana, animal y ambiental, se ha convertido en una estrategia central ante el aumento de enfermedades emergentes.
“Han desarrollado las herramientas de diagnósticos, las facilidades también de secuenciación… todo hace que estemos mucho más preparados para anticipar una pandemia. Sabemos también cómo circulan los patógenos y cómo se transmiten, y lo que nos dicen los científicos es que podemos bloquear y prevenir las pandemias”, explicó.
Se trata de un proyecto que, además, constituye un pilar de la cooperación entre ambos países, “celebramos el bicentenario de la relación franco-mexicana”, afirmó Verdier.
¿Qué plantea la estrategia de colaboración?
El enfoque 'Una Sola Salud', que integra la salud humana, animal y ambiental, se posiciona como la principal estrategia para enfrentar amenazas sanitarias. “México fue uno de los primeros países en unirse a la iniciativa internacional PREZODE (Preventing Zoonotic Disease Emergence), orientada a prevenir los riesgos de zoonosis y pandemias”, agregó Verdier.
“Afirmando así su papel como socio estratégico en la construcción de respuestas globales a la crisis sanitaria”, subrayó.
Este liderazgo también se refleja en infraestructura científica estratégica. “La creación de un laboratorio internacional con la UNAM y el IRD en Mérida, dedicado a la identificación de riesgos emergentes y al fortalecimiento de las capacidades científicas”, comentó.
En este laboratorio se desarrollan estudios para detectar de manera temprana patógenos con potencial epidémico, mediante análisis genómicos, vigilancia epidemiológica en campo y monitoreo de fauna, vectores y poblaciones humanas. Además, se integran datos ambientales, climáticos y sociales para identificar zonas de riesgo, anticipar brotes y generar modelos predictivos.
El centro también impulsa la formación de especialistas mexicanos en investigación interdisciplinaria, el intercambio científico con Francia y la transferencia de tecnología en diagnóstico, lo que permite fortalecer la capacidad nacional para responder de manera oportuna ante amenazas sanitarias.
Como parte de esta alianza, Francia ha destinado más de 1.4 millones de euros para financiar en México y América Latina proyectos enfocados en la prevención de enfermedades, la protección del medio ambiente y la formación de especialistas, a través de los Fondos Equipo Francia.
Las iniciativas son implementadas por el Instituto de Investigación para el Desarrollo en coordinación con instituciones mexicanas y socios regionales, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante riesgos sanitarios complejos.
“Hay también, por ejemplo, la visualización satelital que nos ayuda mucho a entender cómo evolucionan los ecosistemas, la deforestación… y entonces podemos anticipar eso”, detalló.
Entre los avances, destacan talleres regionales y nacionales con 108 participantes en 2025, la formación de 37 profesionales y la capacitación en Francia de cuatro jóvenes investigadores en comunicación científica, además del financiamiento a organizaciones civiles y el desarrollo de herramientas educativas.
“Sabemos que con menos diversidad hay más patógenos y más se adaptan los patógenos… cuando podemos constatar que hay un área deforestada, podemos anticipar y prevenir”, advirtió Verdier al subrayar el vínculo entre deterioro ambiental y riesgo sanitario.
Además, destacó el papel de las vacunas dentro de esta estrategia integral. “Hay también muchas más vacunas… entonces eso también nos permite vacunar a los animales y también poner la vacunación a las poblaciones humanas”, sostuvo.
A estos esfuerzos se suma un segundo programa con inversión cercana a 500 mil euros para el periodo 2025-2027, enfocado en llevar el modelo 'Una Sola Salud' a acciones concretas en México y Costa Rica mediante trabajo con comunidades, escuelas e instituciones. En este contexto, México se posiciona como un actor estratégico en la cooperación científica internacional.
“Lo que se conoce aquí en México puede beneficiar a otros países en el mundo, porque México está muy avanzado en la política Una Salud”, destacó.
La colaboración también se articula en espacios globales de decisión. En Lyon, Francia, se realizará la Cumbre Una Salud (One Health Summit ) internacional que reunirá alrededor de 500 científicos para definir prioridades de investigación y orientar las inversiones en ciencia.
“Necesito escuchar a los científicos para tomar buenas decisiones, en términos de cómo seguir invirtiendo la investigación, cómo vamos a facilitar los intercambios entre científicos”, señaló.
"Tenemos que prepararnos para el futuro"
El mensaje, insistió, es claro: la preparación es urgente. “Tenemos que prepararnos para el futuro, nuevas pandemias que por seguro van a llegar… la ciencia aporta soluciones”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que el principal reto es político y financiero: “La ciencia aporta soluciones, pero tenemos que convencer a los políticos de que hay que invertir en ciencias, hay que invertir en innovación, hay que invertir en los jóvenes y tomar decisiones”, enfatizó.
Incluso, recordó que los tiempos científicos requieren visión de largo plazo. “La llegada de una vacuna puede representar de 10 a 20 años… la ciencia debe de tener un poquito más de tiempo, pero requiere de financiamiento”, explicó.
Para Verdier, la aparición de nuevas pandemias no es un escenario hipotético. “Necesitamos un esfuerzo colectivo, mucha solidaridad entre los países a nivel mundial para prepararnos hoy y para las futuras pandemias”, aseveró.
La alianza entre México y Francia se perfila, así, como un modelo de cooperación científica que busca no solo responder a emergencias sanitarias, sino anticiparlas desde su origen, en un contexto global marcado por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la creciente interdependencia entre países.
IYC