Avanzar videos a 2x y desesperarse a los 30 segundos: el método científico para recuperar la paciencia

Existe una práctica de la meditación que es capaz de “detener el tiempo”, pero que puede entrenarse sin necesidad de acudir a clases.

Recuperar la paciencia es un trabajo de constancia y de autorregulación | Mauricio Ledesma
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Con el uso de las redes sociales, nuestras mentes se han entrenado para recibir información cada vez más rápido y que no nos haga perder tanto tiempo.

Esto ha convertido a la paciencia en uno de los objetivos más deseados no sólo de influencers, medios de comunicación o empresas, también de una y uno mismo. Y lo notamos, por ejemplo, cuando nos damos cuenta que no podemos ver un TikTok mayor a 30 segundos sin caer en la desesperación (o sea, dar swipe o acelerar la velocidad a 1.5x o 2x para terminarlo más rápido).

Te recomendamos
Una psicóloga comparte consejos para cuando sientes que tu teléfono está tomando el control de tu vida

Por supuesto, restaurar la virtud de la paciencia no es tan sencillo como decir “Sé paciente”. En su lugar, una revisión de estudios de la revista Neuroscience & Biobehavioral Reviews propone la opción de “retrasar el paso del tiempo” (o más bien, la percepción de él) a través de una de las técnicas más comunes de la meditación: el mindfulness.

Mindfulness para “detener el tiempo”

Su traducción literal es “atención plena” o “consciencia plena”, y su definición va de la mano con ella: la capacidad de poder estar en el presente y de “recordarnos” estar en el presente. O como lo explicó la psicóloga, Alejandra Ortigoza, a MILENIO:

“Regresar nuestra focalización de la atención a lo que está sucediendo en este momento: (...) identificar mis sentidos y mi respiración u observar con atención los objetos que están aquí y ahora sin juicios ni etiquetas”.
El 'mindfulness' es una técnica común de la meditación que consiste en enfocarse plenamente en el presente | Magnific

Según expuso el artículo de la revista científica, diversas investigaciones señalan que esta habilidad parece cambiar la percepción del tiempo de la persona (a nivel semanal y mensual), haciéndola mucho más lenta en comparación con la que tenía antes de poner en práctica el mindfulness.

Este cambio de la percepción fue más evidente en personas que hicieron ejercicios de meditación autoguiados —y las cuales tenían experiencia meditativa moderada. Esto porque mantiene a la mente menos dispersa, más presente y menos forzada; permitiendo a la persona tener menos sobrecarga, percibir cada instante con más detalle, y enfocarse mejor en lo que ocurre en el “hoy”.

La buena noticia es que no es necesario acudir a clases para entrenar esta habilidad. De acuerdo con Ortigoza, el mindfulness se puede poner en práctica con algo tan básico como atender la respiración, escuchar música, leer o incluso lavar trastes. Al final, todas estas acciones promueven la focalización de los sentidos en el presente y, por ende, “disfrutar de la presencia”.

“Quizás al principio vaya a costar un poquito de trabajo, pero después lo iremos trabajando. (...) Entonces el mindfulness nos puede hacer más fácil acceder a esa calma y entrenarnos para dirigir nuestra atención de forma deliberada hacia lo que queremos”, explicó.

El debate del mindfulness: ¿un medio o el objetivo?

Aunque algunas investigaciones demuestran que el mindfulness sí influye en la percepción del paso del tiempo, la realidad es que este campo no ha sido lo suficientemente explorado; lo cual genera otras hipótesis respecto a la relación entre el mindfulness y la paciencia. Por ejemplo, la que se expone en el artículo The Role of Mindfulness in Daily Experiences of Patience and Impatience de la Universidad de California:

“Ponerlo en práctica, aunque sea en el corto plazo, puede ser más eficaz para preparar el terreno para la paciencia, que para promoverla directamente”.

En el estudio se demostró que la “consciencia plena” mejoró la paciencia en general de las personas encuestadas, además de ayudarles a sentirse menos impacientes ante frustraciones puntuales (como llegar tarde a un compromiso). Esto debido la doble función que identificaron del mindfulness:

  • Reduce el sentimiento desagradable de la desesperación.
  • Disminuye las conductas impulsivas y disruptivas que suelen acompañar la impaciencia. Tales como interrumpir, reaccionar de forma brusca o tomar decisiones apresuradas.

Tres puntos básicos para hacer mindfulness

Las técnicas del mindfulness se rigen por tres principios básicos | Magnific
Si bien existen diversas estrategias para volver al presente, la mayoría se rigen por tres principios básicos:

1. Detenerse

Es decir, desvincularse de pensamientos y conductas que hacemos en automático; y las cuales, de hecho, solemos detener únicamente por causas de fuerza mayor como una enfermedad, perder el metro de regreso o una intensa lluvia.

Por ejemplo, detener unos segundos nuestro caminar al trabajo, quitarnos los audífonos y apreciar el amanecer, ver cómo la lluvia hace más grande un charco o poner atención al semblante de los transeúntes o a los stickers con los que algunas personas adornan sus automóviles.

De hecho, ni siquiera es necesario detener por completo nuestro ritmo de vida, pues basta con desacelerar un poco. “Cualquier actividad hecha más lento puede ser observada con mayor detalle. (...) Nuestra atención se estabiliza cuando no estamos ‘brincando’ de un objeto a otro— cuando hay menos cosas a las que prestar atención”, se explica en el libro Mindfulness and Psychotherapy.

Te recomendamos
El costo psicológico de un 'like': Así cambia tu cerebro cuando dejas las redes sociales

​2. Observar

Se refiere a mirar nuestras experiencias como “observadores participantes”. Y esto implica centrar la atención en un objeto —como la respiración o cualquier experiencia sensorial. Por ejemplo, el viento pegando en nuestros rostros; al compañero cantando en la oficina

3. Regresar

Cuando nos damos cuenta que nos hemos distraido o absorto en un pensamiento, al "despertar" podemos tomar nota mental de lo que captó nuestra atención, volver suavemente la consciencia a su foco original y observar hacia dónde divaga la mente.

​ASG

  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite