¿Los papás deben intervenir en las peleas entre hermanos? Expertos explican cómo y cuándo mediar los conflictos

Toda relación de hermanos conlleva peleas e inconformidades, pero el rol parental será clave para que éstas sean benéficas.

Los padres deben asumir un rol de mediadores en los conflictos de hermanos | Antonio Texta
Ciudad de México /

La creencia de que “papá y mamá no tienen unhijo o una hija favorita ” no sólo es falsa, sino que también conlleva un gran desafío para la crianza: garantizar las condiciones para que las hermanas y los hermanos puedan construir una relación sana.

Sin embargo, esto no se logra irrumpiendo en sus discusiones o reiterándoles hasta el cansancio que deben respetarse el uno al otro; sino en la mediación y el respeto por sus procesos. “Cuando ellos no encuentran una reconciliación”, ahí es donde entra la figura adulta”, explicó el psicólogo, Emiliano Villavicencio, a MILENIO.

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Rivalidad: ¿evitarlas o ‘pasarlas por alto’?

Los hermanos y las hermanas son clave en el desarrollo social de una persona por ser esa primera “ventana” a otras emociones, pensamientos, intenciones y creencias que no sean las propias. Un acercamiento que hijas e hijos únicos tienen hasta que salen a otros espacios como la escuela, guardería o actividades extraescolares.

Incluso, aunque la primera apuesta sea evitarlos, diversas investigaciones han demostrado que los conflictos y las discrepancias pueden funcionar como una fuente de habilidades como la negociación, la toma de decisiones o la empatía.

Es común que los hermanos tengan un cierto nivel de rivalidad | Magnific
Y si bien es común que surjan cierto tipo de “enemistades” en un vínculo de hermanos, el rol de los padres y las madres es prevenir que éstas construyan una relación tóxica.

Para ello, explicó Villavicencio, se pueden recurrir a diversas estrategias de acuerdo a las circunstancias de la familia. En algunos casos puede funcionar el inculcar a compartir y a defender lo propio; otros preferirán implementar dinámicas de convivencia, o las situaciones de empatía.

“Hay una cuestión esencial en las rivalidades que es la mediación y acompañamiento de los padres”, atajó el especialista.

No concientizar y atender el origen de estas fricciones puede orillar a las y los hermanos a lo que un artículo, de la revista Psychology Research on Education and Social Sciences, describió como “efecto retardado”.

“La rivalidad entre hermanos suele surgir cuando uno de ellos siente que el amor, el amor y el aprecio de sus padres se dirigen con mayor frecuencia al otro.
Esto a menudo se presenta entre los 1 y 5 años de edad. Sin embargo, si no se resuelve adecuadamente, la competencia reaparecerá entre los 12 y 18 años, y puede manifestarse en forma de conductas desviadas y destructivas”.
El dato

¿Por qué los hermanos tienen rivalidad?

- Competencia por el amor y atención

- Frustración “de querer hacer una cosa y que el otro hermano quiera hacer otra” 

- El orden de nacimiento 

-Perciben un trato diferenciado por parte de los padres

- Imposiciones familiares

​¿Cómo fomentar una hermandad positiva?

Ser justos en la crianza de dos personas (a veces) completamente diferentes no es tarea fácil ni un camino lineal. No obstante, las mejores herramientas están en los comportamientos más “simples”, tales como evitar la competencia malsana o reconocer las fortalezas individuales de cada hija.

  • Fomentar la participación positiva: Elegir actividades e intereses que todos los hermanos puedan disfrutar juntos.
  • Identificar qué está funcionando bien: reconocer cuando los hermanos se apoyan, cooperan y se ayudan mutuamente.
  • Participar en experiencias compartidas: en las actividades en equipo, reconocer las fortalezas únicas de cada hermano.
  • Regular las emociones: ayudarles a identificar y procesar sus emociones durante los momentos difíciles.
  • Facilitar la comprensión social y emocional: enseñar a los niños a compartir sus propios sentimientos y a comprender y respetar los sentimientos de sus hermanos.
  • Gestionar comportamientos indeseables: abordar comportamientos negativos como la actitud autoritaria hacia los hermanos.
  • Ayudar a los niños a aprender a considerar las acciones de sus hermanos, sin asumir que estas acciones van dirigidas a ellos: comprender que los accidentes ocurren y que sus hermanos a menudo no tienen malas intenciones hacia ellos.
  • Gestionar conflictos: los padres pueden mediar en las inconformidades, toda vez que las o los hermanos no lleguen a uno.
  • Analiza el trato diferencial de los padres: hablar con los hijos sobre situaciones en las que sienten que están siendo tratados injustamente. Pedir que les expliquen por qué creen que algo no es justo y discutirlo juntos.

ASG

  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.

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