La perimenopausia es el proceso correspondiente a la etapa previa a la menopausia, la conversión de la conclusión de la fase productiva de una mujer, y esta se presenta en un rango de 35 a 55 años de edad, donde el cuerpo reduce la producción estrógenos y en algunos casos no se detecta este proceso.
De acuerdo con el censo del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) en 2023, en México había 67 millones de mujeres, representando el 51.7 por ciento de la población, y la edad mediana de este grupo poblacional tenía 33 años en adelante; esto representó más del 55 por ciento, y el 10.6 por ciento tenía más de 65 años de edad y el 34.3 por ciento estaba casada; mientras tanto, el 31.6 por ciento era soltera.
En el caso de la entidad poblana, de acuerdo con datos del instituto, pero con cifras de 2020, se registraron seis millones 583 mil 278 personas, de las cuales el 52 por ciento correspondió a mujeres y el 48.0 por ciento a hombres.
En entrevista con Multimedios Puebla, María Eugenia Torres Castillo, psiquiatra de adultos, niños y adolescentes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), explicó que esta etapa puede detectarse antes de la menopausia con síntomas que modifican el estado de ánimo de este sector de la población.
“Son los síntomas que se presentan por la disminución de estrógenos; empezamos a tener cambios”, enfatizó.
Agregó que entre los principales síntomas que se presentan en esta etapa de la mujer son la sensación de bochorno, cansancio, fatiga e insomnio, dolor de cabeza, y van de la mano con la ansiedad, cambios de carácter, irritabilidad e intolerancia, y estos se van agudizando con el paso del tiempo.
Así como la falta del periodo de menstruación, sequedad vaginal, cambios en la piel, cabello y corporal (aumento de grasa corporal) y pérdida de masa muscular y disminución de la libido (deseo sexual).
Señaló que los indicadores de esta etapa son la alta sudoración, estar inquieta y no conciliar el sueño.
La especialista resaltó que actualmente se registran más casos, que a temprana edad ya presentan la menopausia y esto es antes de cumplir los 40 años de edad.
No obstante, también hay quienes tienen la menopausia tardía después de los 55 años; por consiguiente, recomendó un tratamiento integral, con un ginecólogo, psicólogo o psiquiatra.
“A nivel de genitales, las mujeres tienen resequedad vaginal, empiezan a tener atrofia de la vagina; dolores en las relaciones sexuales y desgarros, porque la mucosa está seca y claro que repercute en la relación con la pareja”, expresó.
Por su parte, María Isabel Lobatón Paredes, ginecóloga-obstetra del hospital número 35 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), subrayó que el primer paso es atender esta enfermedad, como así la consideró, al acudir a una valoración médica.
La médica refirió que, si no se atiende a tiempo, se pueden desarrollar otros padecimientos, como son problemas cardiovasculares e incluso de depresión.
La especialista mencionó que realizarse estudios previos es parte fundamental para detectar si hay antecedentes de cáncer de mama, infartos, diabetes, hipertensión y obesidad.
Finalmente, abundó que el personal médico determinará el tratamiento que recibirá la paciente, destacando la aplicación de hormonas, aunque dejó en claro que no todas las mujeres son candidatas para el mismo.
Y es que se enfrentan a la depresión, aumento de peso y falta de deseo sexual, que pueden provocar problemas personales.
CHM