Por qué extrañas tu antiguo empleo aunque lo odiaras: Esto es lo que dice una psiquiatra

El duelo por renunciar es distinto a cuando es despedido. Sin embargo, también se atraviesa miedo, desesperanza e incertidumbre.

Aunque haya sido por decisión propia, renunciar al trabajo también conlleva un duelo | Crismar Pérez
Ciudad de México /
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En la mayoría de los casos, renunciar a un trabajo también significa renunciar a una estabilidad financiera. Pese a ello, Marco no sintió remordimiento alguno cuando decidió dejar su empleo a inicios del 2024: “El bajo sueldo y el desgaste me había llevado a descuidar mi salud física y emocional”, compartió con MILENIO.

Sin embargo, bastaron de un par de meses para que Marco comenzara a sentir la preocupación y desmotivación que conlleva desempleo; mismas emociones César tenía poco de haber experimentado luego de ser despedido a finales del 2023.

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Ambas historias narran un proceso de duelo no sólo por la pérdida perse del empleo, también de proyectos, rutinas e incluso de un sentido de pertenencia. No obstante, hay una diferencia crucial entre el caso de Marco y César: el control de la situación.

“Renuncié y me siento mal”

La doctora, Silvia Daniela Cruz Florín, explica que el impacto de la renuncia pudiera ser menor que en un despido, aunque depende de varios factores. “Es más fácil (atravesar el proceso) porque ya lo tenemos planeado y considerado”, señaló a MILENIO.

Pero ese control no exenta a la persona de sentir remordimiento, miedo, tristeza e incluso culpa. Tan es así que una de las preguntas que más se buscan en Google, respecto al tema, son: “¿Es normal que me sienta mal?” o “¿Por qué me siento deprimido?”.

Aunque sea por un renuncia, perder el trabajo significa dejar atrás una estabilidad y un sentido de pertenencia | Magnific
“Aunque se renuncie, la persona puede tener miedo al ‘qué va a pasar en el futuro’ o a las expectativas”, explicó Daniela en entrevista con MILENIO.

Asimismo, hay un impacto en la autoestima e identidad personal, pues al renunciar se deja atrás un círculo y una dinámica social que varias investigaciones consideran tan crucial como la familia, pareja o amistades fuera de lo laboral.

“El empleo es una de las esferas o áreas personales que son consideradas importantes porque nos da un propósito, una estructura, rutinas y cierta pertenencia social”.

Pese a ello, la especialista en psiquiatría remarcó que el grado de las afectaciones emocionales dependen de las circunstancias que llevaron a la persona a tomar esa decisión.

El dato

¿Qué emociones se atraviesan en el duelo emocional?

  • 1 Ansiedad .
  • 2 Sensación de frustración .
  • 3 Enojo .
  • 4 Miedo .
  • 5 Irritabilidad .

Para Marco, renunciar significó una oportunidad para recuperar el bienestar físico y emocional que había experimentado en su anterior trabajo. El impacto llegó meses después no sólo por la falta de ingresos o el miedo a buscar trabajo, sino también por la necesidad de compararse con otras personas: amigos, ex compañeros y conocidos que compartían sus avances, ascensos y experiencias.

“Fue inevitable sentirme desmotivado y preocupado”.

Así, emprendió la búsqueda por otro empleo. En tanto, apoyó a amigos, familiares y conocidos para obtener pequeños ingresos; creó contenido en redes sociales para mejorar su portafolio; cursó un diplomado, e incluso aceptó trabajos “mal pagados”. Todo ello con un mismo objetivo: sentirse productivo y sobrevivir al desempleo.

La otra parte del duelo: la búsqueda de empleo

Aproximadamente 1.5 millones de personas en México estuvieron desempleadas en 2024. Y lo más probable es que la mayoría haya atravesado miedo, angustia y hasta depresión por lo que significaba perder el trabajo: cancelar un viaje, no poder pagar la renta, o ya no ser el sustento de la familia.

César, quien pasó siete meses sin trabajo, lo reconoce: “Yo entiendo que hay personas que les apremia tener empleo sobre todo por las necesidades que están pasando o los momentos personales que viven”.

A finales del 2023, él perdió su empleo a sólo tres meses de haber empezado. Según relató, la noticia de que no tendría la plaza permanente la recibió de manera repentina, sin explicación alguna y, hasta cierto punto, insensible.

A partir de ahí, atravesó un periodo de incertidumbre, tristeza, fracaso y vulnerabilidad, el cual se intensificó tan pronto empezó a buscar otro trabajo. Recuerda haber aplicado como mínimo 20 vacantes —quizás mucha más —sin éxito ni retroalimentación ni justificación de su rechazo.

“Es algo que yo considero muy poco empático de los procesos de reclutación porque si, de plano, ya estamos en incertidumbre, el hecho de que te hagan esperar más lo complica. Es un gasto emocional enorme. Es difícil que te descarten sin decirte nada. (...) Me sentía ansioso y triste cuando me rechazaban porque sentía que mi valor como profesional era poco”.

ASG

  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.

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