¿Cómo saber si estás dejando de oír? 7 señales de alerta para prevenir la sordera en la vejez

Las pérdida de audición al envejecer, conocida como presbiacusia afecta a uno de cada cuatro adultos mayores, sin embargo, solo unos pocos reciben asistencia médica.

La sordera contribuye al aislamiento social, la depresión y riesgo de demencia | Foto: Especial
Ciudad de México /

El sonido se ha ido apagando de forma paulatina para miles de personas en el mundo. Se calcula que al menos uno de cada cuatro adultos de 65 a 74 años tiene algún nivel de pérdida de audición.

A pesar de su alta prevalencia, la sordera durante la vejez sigue siendo infradiagnosticada y por ende, difícilmente tratada. Mientras la pérdida crece, el silencio de quienes padecen este deterioro sensorial también lo hace, así como los riesgos asociados que van desde mayor fragilidad, caídas e inclusive, depresión o demencia, como demuestran numerosos estudios.

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¿Qué es la presbiacusia o pérdida auditiva por la edad?

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés) existen diferentes formas para clasificar este problema, la más común se divide en tres:

  • Pérdida auditiva repentina: se presenta de forma rápida e inexplicable.
  • Tinnitus: también es común en personas mayores y se experimenta como un zumbido en los oídos.
  • Pérdida relacionada con la edad: ocurre gradualmente debido a cambios en el oído interno y el nervio auditivo y suele afectar a ambos oídos.

A pesar de que es posible retasar o reducir la severidad de la sordera relacionada con la edad, también conocida como presbiacusia senil, diversos factores han contribuido a que hoy sea considerada la tercera causa de discapacidad más común según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Dado que es gradual, quienes la padecen pueden no darse cuenta de su pérdida progresiva.

Las causas de cualquier tipo de sordera pueden variar. De acuerdo con el Instituto Nacional de Personas Mayores mexicano, en algunos casos la falta de percepción del sonido fue provocada por factores heredados en el ADN. Por el contrario, aquellas que fueron adquiridas llegan a ser ocasionadas por:

  1. Enfermedades infecciosas
  2. Infección crónica del oído
  3. Presencia de líquido en el oído
  4. Uso de algunos medicamentos
  5. Traumatismo craneoencefálicos o de oídos
  6. La exposición al ruido excesivo
  7. Degeneración de las células sensoriales
  8. Presencia de obstrucciones en el canal auditivo

De acuerdo con un artículo de ORL Head Neck Nurs, la presbiacusia también puede ser detonada por influencias ambientales, como la exposición al ruido y la contaminación del aire. Algunos ruidos fuertes que llegan a dañar el oído son las cortadoras de césped, los quitanieves o la música alta.

“A medida que la población envejece, la pérdida de audición relacionada con la edad se está volviendo más común”, explican los autores en su estudio.

¿Cómo saber si estás dejando de oír? 7 señales de alerta

Aunque el deterioro de este sentido parece causar problemas evidentes, no siempre resulta notorio para quien comienza a experimentarlo, por ello, el NIH recomienda acudir al médico en caso de que se presenten las siguientes señales:

  • Problemas para entender a alguien cuando habla por teléfono
  • Dificultad para seguir una conversación con dos o más personas
  • Pedir de manera constante que repitan lo que se está diciendo
  • Existe la necesidad de subir el volumen del televisor tan alto que genera molestia en otras personas
  • Problemas para comprender el habla debido al ruido de fondo
  • Piensa que los demás parecen murmurar
  • Dificultad para escuchar a los niños y las personas con voces agudas

¿Cuál es la mejor opción para la atención de la sordera en edades adultas?

De acuerdo con las investigaciones, entre las principales razones de la falta de tratamiento es la ausencia de pruebas de detección temprana, mismas que se aconsejan en personas mayores de 50 años.

Asimismo, tanto el acceso como el costo y el estigma suman al subdiagnóstico, por ello, uno de los principales consejos de los NIH es comunicar el problema y acudir con un profesional —ya sea un otorrinolaringólogo o audiólogo— para recibir orientación.   

Actualmente una de las mejores opciones para mejorar la calidad de vida de quienes se enfrentan a la pérdida auditiva son los dispositivos de asistencia como los audífonos, los cuales se obtienen con o sin receta médica.

Los amplificadores básicos que se adquieren en supermercados e incluso internet van de los mil a los 9 mil pesos, mientras que los personalizados puente indiciar de los 5 mil pesos en adelante dependiendo de la gama y tamaño.

En caso de sordera severa existe la posibilidad de acceder a implantes cocleares, sin embargo, esta opción suele ser mucho más cara, en México por ejemplo, pueden superar el millón de pesos.

¿Con qué enfermedades está asociada la pérdida de audición?

Enfermedades como la diabetes, hipertensión, infecciones por virus y bacterias, así como accidentes cerebrovasculares o lesiones cerebrales pueden contribuir a la pérdida auditiva, como explica una investigación publicada en BMC Geriatrics.

Además de una consecuencia, la sordera también parece ser un detonante de afecciones. Algunos estudios han encontrado una asociación entre la depresión y la sordera. Una de las publicaciones más recientes centrada en 65 adultos mayores con presbiacusia concluyó que el 82. 9% de los ancianos presentaba algún grado de depresión.

También se han realizado numerosos estudios en los que se reporta que las personas en etapas avanzadas de la vida con problemas de audición tienen un riesgo mayor de desarrollar demencia comparación con quienes poseen una audición normal.

¿Cómo prevenir este tipo de sordera?

Existen medidas básicas que pueden contribuir a cuidar la audición. El Consejo Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos (NCOA) recomienda:

  • Evitar la exposición constante a ruidos fuertes
  • Protección auditiva en lugares sumamente ruidosos
  • Controlar la presión arterial, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares
  • Evitar el uso de tabaco
  • Evitar la automedicación, ya que algunos fármacos ponen en riesgo al oído
  • Mantenerse al día con las vacunas, ya que enfermedades como el sarampión y la varicela-zóster pueden causar pérdida de audición

LHM 

  • Lizeth Hernández
  • Más que contar, me gusta escuchar historias. Egresada de la FCPyS, UNAM, escribo para interpretar a una ciudad que se devora a sí misma. Actualmente cubro temas de ciencia, salud y en ocasiones, relatos del pasado.

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