Mueren en tres meses más de 1,600 tamaulipecos por males del corazón

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Especialistas recomiendan detectar desde la infancia niveles elevados de colesterol LDL, especialmente ante antecedentes familiares, para identificar riesgos cardiovasculares de manera oportuna.

Especialistas pediatras llaman a practicar pruebas desde la niñez sobre los grados de colesterol en la sangre
Tampico /
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Las enfermedades del corazón siguen siendo la principal causa de muerte entre los tamaulipecos y tan solo durante el primer trimestre de este año provocaron mil 665 fallecimientos, de acuerdo con cifras del Inegi.

Detrás de estas muertes también existen padecimientos que pueden comenzar desde la infancia y permanecer ocultas durante años, como la hipercolesterolemia familiar, un trastorno genético que eleva desde el nacimiento los niveles de colesterol LDL y puede acelerar el daño en las arterias.

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Especialistas piden revisar el colesterol desde la infancia

Por ello, especialistas pediatras llaman a practicar pruebas desde la niñez sobre los grados de colesterol en la sangre, ya que se han visto infartos en niños, adolescentes y jóvenes.

Un niño aparentemente sano puede tener un nivel de colesterol suficientemente alto para poner en riesgo su corazón desde los primeros años de vida. No necesariamente hay obesidad, una mala alimentación o algún síntoma que alerte a la familia.

“Puede ser debido a la hipercolesterolemia familiar, una enfermedad genética que provoca niveles elevados de colesterol LDL, el llamado colesterol malo, desde el nacimiento y que puede permanecer invisible durante años”, advirtió el endocrinólogo pediatra José Ramón Madriz Prado.

Hipercolesterolemia familiar puede causar daño cardiovascular

En entrevista telefónica para MILENIO, el jefe del Servicio de Endocrinología Pediátrica en la Unidad de Especialidades Médicas de la Sedena, sostuvo que uno de los principales problemas es que el colesterol alto no duele, pero se va acumulando en las arterias.

La consecuencia puede ser una enfermedad cardiovascular prematura. En los casos más graves, explicó, existen reportes de niños que han sufrido un infarto agudo de miocardio antes de los 10 años.

“La hipercolesterolemia familiar no es consecuencia directa de comer grasas. Es una condición hereditaria que dificulta al organismo eliminar adecuadamente el colesterol LDL de la sangre”. Madriz Prado agregó que la forma más frecuente es la heterocigota, mientras que existe una forma mucho más rara y grave, la homocigota.

Colesterol alto en niños puede permanecer sin síntomas

El problema, añade, no es únicamente la frecuencia de la enfermedad, sino el desconocimiento que existe alrededor de ella. El colesterol elevado generalmente no provoca síntomas y la única manera de detectarlo es mediante un perfil de lípidos, particularmente la medición del colesterol LDL.

“El perfil de lípidos puede incorporarse como tamizaje, si un niño ya necesita análisis por alguna otra razón, puede aprovecharse la toma de muestras para revisar sus niveles de colesterol y detectar factores de riesgo cardiovascular”.

Perfil de lípidos ayuda a detectar riesgos desde la niñez

El especialista también señala que algunos países realizan tamizajes más amplios y toman un perfil de lípidos a los niños al ingresar a la primaria, lo que permite identificar casos que de otra manera podrían permanecer ocultos hasta la edad adulta o incluso hasta que ocurre un evento cardiovascular.

Para el médico, uno de los principales retos está en dejar de esperar a que aparezca un evento cardiovascular para buscar la enfermedad. La detección depende tanto de la preparación del personal médico como de la información de las familias. Una adecuada historia clínica puede revelar antecedentes familiares que justifiquen realizar estudios, mientras que un perfil de lípidos permite conocer una condición que, de otra manera, puede permanecer silenciosa.

Y aunque la muerte súbita y el infarto en niños son mucho menos frecuentes que en adultos, advierte que las enfermedades hereditarias graves no deben perderse de vista.


SJHN

  • Cristina Gómez
  • Con más de tres décadas en el periodismo, escribir es mi pasión. Buscadora de verdades ocultas, de convertir cifras en relatos y de tejer reportajes que dejen huella en la memoria colectiva, porque todo dato encierra un rostro, una vida, una historia. Orgullosamente panuquense y tampiqueña por adopción.

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