¿Eres introvertido? Esto podría afectar tu relación y así lo puedes solucionar

La introversión de uno de los integrantes puede convertirse en un reto silencioso para la pareja.

Conocer cómo viven, deciden y se relacionan las personas introvertidas es clave para el bienestar de la pareja | Freepik
Ciudad de México /

Para una persona introvertida, puede resultar un poco más complicado hablar con personas nuevas ya sea para establecer amistad o intentar llegar a una relación de pareja. 

Pero esa timidez o preferencia por la soledad —la cual tuvieron que enfrentar durante el cortejo —no desaparece al lograr el “sí” de la otra parte; al contrario, persiste durante el vínculo y es crucial gestionarla para no afectar la relación.

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¿Cómo es una persona introvertida?

Ante la sociedad, una persona introvertida es aquella tímida, ansiosa, insegura e incapaz de relacionarse con otras . Y si bien algunos casos podrían cumplir con estas características, está más relacionado con sentir plenitud en circunstancias tranquilas, con poca estimulación o que se presenten para la introspección.

Debido a ello, son más propensas a retirarse de una escena o estímulo estresante, sobreponer el pensamiento interno frente a las interacciones externas, examinar meticulosamente las circunstancias antes de tomar una decisión o inclinarse por planes tranquilos con sólo un par de personas.

Y aunque destinar tiempo a la autorreflexión es benéfico, el Instituto Gottman advierte que llevarlo al exceso puede generar fricciones en la pareja luego de, por ejemplo, negarse a asistir a las reuniones de la familia política —bajo el argumento de “me estreso” o “me engento” —; dejar inconclusas las discusiones importantes, o crear historias sobre lo que ocurre en el mundo de la pareja ante la falta de contacto.

Una persona introvertida es aquella que encuentra plenitud en momentos de soledad, tranquilos y sin tantas personas | Freepik

1. Aumentar la amistad

Las personas introvertidas son capaces de desenvolverse en cualquier entorno social, pero es probable que no se sientan ellas mismas. De ahí la importancia de que la relación sea uno de los espacios donde sí encuentren esa plenitud. Y una de las maneras de lograrlo es convirtiéndote en la o el amigo de tu pareja con todo lo que ello implica: desde acompañarse en sus aventuras, hasta reconocer sus diferencias para hallar la manera más equilibrada, benéfica y respetuosa de convivir.

“Aunque disfruten de actividades y situaciones sociales diferentes, es importante que hablen de eso para que nadie se sienta solo o sola. ¿Tu pareja disfruta socializando en grupos grandes mientras que tú prefieres una velada tranquila en casa o salir a cenar? En estos casos es fundamental llegar a un acuerdo”, señala el Instituto.

2. Incorporar rituales

Los pequeños momentos de conexión con tu pareja aportan igual —o incluso mucho más— que cualquier plan fuera de lo común (como unas vacaciones a destinos exóticos o cenar en en la joya escondida de la ciudad).

Crear tradiciones y hábitos es una de las claves para generar conexiones emocionales. Incorporarlas a la dinámica permitirá a la pareja realizar actividades por separado sin sentir incomodidad o ansiedad. Por ejemplo: uno sale a una noche de bar con sus amigos, mientras la otra se queda en casa con una tabla de vino y queso. Claro, todo con límites: “Si bien no debería ser su plan habitual, de vez en cuando puede ser valioso”.

Dichos rituales pueden ser tan diversos como las propias parejas. Sin embargo, se pueden partir de los cinco recomendados por el Instituto Gottman:

  1. Comer juntos sin pantallas: quizás no en cada comida, pero intenten apagar el televisor o guardar cualquier aparato que distraiga la atención.
  2. Tener una conversación para reducir el estrés: Dedicar 30 minutos al día para conversar cómo les fue en el día sin abordar problemas de la relación ni posibles soluciones a ello. “El propósito es hablar sobre el estrés externo”, aclara el Instituto.
  3. Hacer ejercicio juntos: convertir el bienestar en un objetivo común, probando actividades nuevas cada temporada.
  4. Compartir un beso de seis segundos, mientras se toman de la mano, se abrazan o se tocan. Esta práctica puede reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y aumentar la satisfacción de la relación.
  5. Seguir con las citas: organizar con regularidad salidas o actividades dentro de casa tal y como lo hacían antes de vivir juntos o el matrimonio.
La pareja debe procurar continuar con las citas, aún pese al paso de los años | Freepik

3. Proteger la relación

Una mala gestión del estrés puede afectar diversas áreas de la vida: trabajo, amistades, matrimonio y hasta el deseo sexual. Y a veces basta con una simple plática a partir de un “¿Cómo te fue?”.

Eso es lo que el Instituto Gottman define como las “conversaciones para reducir el estrés”, las cuales son charlas de 15 a 20 minutos que invitan a la pareja a hablar sobre algo que les cause estrés (no relacionado con la relación); mientras la otra parte tiene la responsabilidad de escuchar y brindar apoyo y comprensión.

Esta dinámica refuerza el sentimiento de seguridad y pertenencia en la relación, por más abrumadora que pudiera ser: “Pero recuerda que tu papel es simplemente escuchar y validar los sentimientos de tu pareja”.

4. Gestionar conflictos

Evadir las discusiones no las hace desaparecer. Por el contrario, agrava los conflictos e incluso puede distanciar a las parejas hasta el punto de divorcio. “Logran ‘durar’ más que las parejas conflictivas y volátiles porque su distanciamiento es lento pero insidioso”.

Pese a su connotación negativa, las diferencias pueden ser una excelente oportunidad para conectar. Pero en el arte de discutir también está identificar cuáles situaciones valen la pena poner sobre la mesa con la pareja y cuáles no. Para ello, la psicóloga Sara Becerra plantea dos puntos a considerar:

  1. Nivel de importancia: la relevancia que el asunto tiene para nosotros. Es decir, si entra o no en los “no negociables”; “algo con lo que no puedo vivir o que realmente me está impactando fuerte”.
  2. Recurrencia: cuando un asunto no negociable que se ha tratado en varias ocasiones sigue sin cambiar.

ASG

  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.

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