Hoy en día nadie es ajeno al scroll infinito: quizás ya hemos caído en la trampa del algoritmo que nos orilla a “deslizar la pantalla” por minutos e incluso horas, esperando que el siguiente video, noticia, imagen o post sea lo suficientemente bueno para captar nuestra atención.
Este interminable ciclo puede volverse tan adictivo que erradicarlo —o el simple esfuerzo por “deslizar menos” —no se logra sólo con bloquear la pantalla o alejar el celular de nuestra vista, sino con estrategias enfocadas a modificar nuestros hábitos. Por ejemplo, las que Sharon Horwood, profesora de la Universidad Deakin, propone para el corto y largo plazo.
Técnicas 'express'
Aunque lo ideal es atender el origen de nuestra afición al scroll infinito (lo cual implica un proceso más extenso y reflexivo), Horwood reconoce que también puede haber “victorias rápidas”.
Una de las técnicas que nos dotan de estos pequeños logros es obligarnos a crear una pausa, apoyándonos de aplicaciones o funciones del celular que controlen el tiempo de pantalla o el uso de una app.
Este descanso también puede obtenerse estableciendo momentos específicos al día para navegar libremente por Instagram o por TikTok sin sentir culpa. Por ejemplo: en la hora de la comida, después de ir al mercado o al gimnasio.
Incluso, la académica no descarta la opción de eliminar las apps del celular. Aclara que podrían acceder por la computadora u otro dispositivo, sin embargo, el objetivo es acostumbrarse a no tener las redes sociales al alcance de la mano:
“No se trata de borrar tus cuentas, sino de dificultar su apertura y navegación”, señaló en su artículo para The Conversation.
¿Y a largo plazo? Hay que atender las causas
Aunque las medidas anteriores nos dan un acercamiento una rutina sin redes sociales, el verdadero cambio —lo que Horwood describió como la “libertad emocional” —requiere más esfuerzo y tiempo.
Sin embargo, éstas pueden ser mucho más complejas de poner en práctica no sólo por el hecho de tener que disminuir el tiempo en el celular o desinstalar aplicaciones, también por la pregunta de la cual parte todo: ¿Por qué pasas tanto tiempo en redes sociales?
Este cuestionamiento nos permite identificar si existe un problema mayor como evitar enfrentar una discusión, dar una mala noticias o hacer las cuentas del mes.
Además de ello, la profesora también propone reflexionar sobre ¿quién se beneficia de quién? Es decir, reconocer si una app tiene un efecto positivo en algún aspecto de tu vida (en el trabajo, relaciones personales, bienestar, etcétera) o sólo es
"Piensa en lo que podrías ganar dedicando menos tiempo a navegar por ellas, pero también en si tu vida sería peor sin algunas".
ASG