Más de 200 personas se reunieron en Acámbaro para manifestarse en contra del proyecto del acueducto Solís – León, en esta ocasión usaron maquinaria con la que iniciaron la remoción de tierra para quitar los ‘terraplenes’ que se levantaron en el canal de agua adyacente a la presa Solís.
El presidente del módulo de riego Joel Moreno Brito, dijo que estiman que en dos semanas lograrán remover todos los terraplenes que se hicieron; justificó que esto permitirá que en el mes de febrero que inicie la temporada de cosecha podrán recibir para su riego el agua por este canal.
Recordó que en octubre personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), levantaron estos terraplenes, durante una semana como parte de las acciones iniciales del proyecto del acueducto de la presa Solís – León.
Ayer en punto de las 11 de la mañana se inició la concentración de gente en Acámbaro; casi una hora después en la que sumaban más de 200 personas de este municipio y de otros como Jerécuaro, Salvatierra, Pénjamo y Tarandacuao, comenzaron a caminar a la presa Solís, hasta donde llevaron cinco excavadoras.
MILENIO cuestionó el porqué se estaba realizando la remoción de tierra a lo que respondió:
“A petición de los comisariados, de los delegados del módulo de las comunidades que riegan por este cauce, nos pidieron que para los últimos de febrero esté rehabilitado todo, porque hay varias zonas que están tapadas. Entonces nos pidieron que esté listo todo, porque en febrero comienza el riego a gravedad y se va por este cauce, tiene que estar listo para el riego de nuestra zona, porque tenemos nuestra agua”.
Entre los líderes que encabezaron esta movilización se ubican el regidor por Morena en Acámbaro, Julio Vega Malindo; Laura Ríos Cárdenas empleada de la Secretaría del Bienestar y Amadeo Hernández presidente de agricultores de Acámbaro.
MILENIO constató que con el apoyo de cinco excavadoras, distribuidas en distintos puntos del canal de la presa Solís, iniciaron la remoción de tierra de los terraplenes, sin ningún permiso o autorización.
Olga Ayala, integrante del grupo de manifestantes dijo que entre los principales motivos por los que se oponen al proyecto del acueducto Solís – León es por la afectación al riego agrícola por gravedad, del cual dependen comunidades de varios municipios; así como por la falta de información y consulta a los integrantes del módulo de riego.
Argumentó que no se les presentaron estudios de impacto ambiental, económico ni social, y advirtieron que la obra podría afectar la producción agrícola y la economía de la región, al no garantizarse primero el abasto de agua para el uso agrícola local.
“La economía de esta zona requiere de la producción del grano, no tiene estudio de nada -proyecto-, esto es un pisoteo que nos quiere hacer el gobierno del estado hacia nosotros, por eso la gente está molesta, porque no tomaron en cuenta a nadie”, aseguró Joel Brito.
Aunque esta obra se esta obra forma parte del Plan Nacional Hidráulico de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante dos semanas estarán desplazando la maquinaria pesada hasta las inmediaciones de la presa Solís, hasta que logren quitar los terraplenes que se construyeron a lo largo del canal.
Por lo que Joel Brito, hizo un llamado a las autoridades:
“Un llamado a la Federación, a la Presidenta de la República, que sus dichos era de que con el pueblo todo y que sin el pueblo nada, que primero los pobres. ¿Dónde quedó ese alineamiento de Gobierno Federal? ¿Dónde quedó, aquí? Si están haciendo esta obra es por dinero”, cuestionó.