A cinco años de la inundación que golpeó a Tula durante los días 6 y 7 de septiembre de 2021, la Gran Asamblea de Damnificados advirtió que las consecuencias de aquella tragedia aún están presentes y cuestionó la falta de soluciones definitivas para las familias afectadas.
En un pronunciamiento, representantes de las 70 calles vecinales afectadas señalaron que cientos de familias no han logrado recuperar por completo su patrimonio ni la tranquilidad que perdieron durante la emergencia, en la que también se registraron muertes.
Los damnificados acusaron que, desde entonces, se han impulsado proyectos y obras que, a su consideración, carecen de una planeación adecuada, participación ciudadana y respaldo suficiente de especialistas, mientras algunas intervenciones permanecen inconclusas.
La organización también lanzó críticas contra la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Gobierno de México, al señalar que las obras realizadas en torno al río Tula no han resuelto de fondo los riesgos para la población y han generado nuevos cuestionamientos sobre su ejecución.
En su posicionamiento, los afectados sostuvieron que el río Tula no debe convertirse en un espacio utilizado para justificar inversiones sin resultados suficientes y demandaron que se priorice la seguridad de la población, la protección ambiental y la recuperación integral de la ciudad.
Además de millonarias pérdidas económicas y patrimoniales, la inundación de Tula dejó un saldo de 14 fallecimiedos , pacientes Covid-19 que se encontraban internados en el hospital del IMSS.