El gobernador Alejandro Armenta Mier se reunió con presidentes municipales y empresarios de Puebla con presencia sobre la cuenca del Atoyac, uno de los tres ríos más contaminados del país, para proponer una inversión de 300 millones de pesos. De ese modo, el agua tratada por el gobierno será usada en el campo y la industria.
Desde Casa Puebla y con la presencia de autoridades federales y de las principales cámaras empresariales del estado, el mandatario urgió a la iniciativa privada para "acelerar" la recuperación del afluente y promover inversiones que permitan mejorar la infraestructura de tratamiento y disminuir las descargas contaminantes.
También les pidió proponer alternativas de inversión, incentivos estatales e infraestructura que permita prevenir y disminuir las descargas contaminantes. Armenta Mier subrayó que la recuperación de la cuenca exige decisiones concretas y coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipales, así como con la industria y la sociedad, para proteger la salud y mejorar la calidad de vida de las comunidades.
Tal como anticipó MULTIMEDIOS el 19 de junio de 2026, el gobernador confirmó que el gobierno de Puebla construirá cuatro plantas de tratamiento para profundizar en el saneamiento del río Atoyac, proyecto cuya ejecución arrancará en los próximos días y será terminado en el 2027.
El gobernador presentó al representante de la Federación, Isauro Martínez, una propuesta de inversión de 300 millones de pesos del erario estatal para vincular el agua tratada con actividades productivas, agropecuarias, de riego e industriales.
"El objetivo es impulsar un modelo de economía circular que permita reutilizar el recurso, evitar que vuelva a contaminarse y disminuir la presión sobre los mantos acuíferos", explicó.
Armenta también solicitó a su gabinete a preparar "mecanismos de incentivo" para promover la participación empresarial en el saneamiento, con responsabilidad compartida por las descargas públicas y privadas.
De acuerdo con Isaura Martínez, en colaboración con la Comisión Nacional del Agua y el gobierno estatal se inició un diagnóstico georreferenciado de las condiciones del afluente para identificar zonas críticas en Puebla y orientar las intervenciones con recursos federales y locales.
AAC